ESCUETAS CAVILACIONES SOBRE LA LEALTAD

Escuetas cavilaciones sobre la lealtad

21/07/18. Pablo Rojo Barreno.

La mayoría de los medios resaltan una frase del extenso y notable discurso de despedida de Mariano Rajoy Brey @marianorajoy como presidente del Partido Popular en el XIX Congreso Nacional Extraordinario: “Seguiré con mi partido, al que he dedicado toda mi vida, y lo haré con lealtad”. La interpretación como alusión de la frase puede tener morbo mediático, pero su consideración unánime como muestra de rectitud de principios, me ha llevado a preguntarme y compartir la cuestión, acerca del significado, mejor dicho, significados que puede tener la lealtad en nuestros días.

Es obvio que sin lealtad los grandes sentimientos humanos como el amor y la amistad, según todavía son mayoritariamente entendidos, simplemente no existirían o serían goces del posmodernismo líquido y hedonista que parece terminará implantándose en occidente, como parte de la corrección política. Pero al tratarse de un compromiso, tácito o explicito, es evidente que la lealtad es un valor que sostiene la confianza imprescindible para la buena convivencia, el desarrollo del trabajo y el comercio. Estas constataciones conducen a la conclusión de que la lealtad se desmorona como valor sin la reciprocidad. Por lo tanto, se trata de un apoyo mutuo que exige balance. Sin embargo, cuando la lealtad, en vez de aplicarse a la relación personal, se aplica a grupos e ideologías, el valor como sentimiento bilateral y simétrico se complica al multiplicarse las posibilidades de adulteración en forma de intereses tantas veces espurios.

Conviene no olvidar que la lealtad en el ejército no solo proviene del sentimiento patriótico, como la jerarquía, tiene el valor práctico de constituir uno de los requisitos para la supervivencia. Y es esta cualidad práctica la que se aplica en otras organizaciones que no siempre son ejemplares; por ejemplo, el capo mafioso exige lealtad al subalterno. Sin llegar al extremo anterior, en un partido político la lealtad es parte consustancial de la supervivencia, pero al mismo tiempo, puede entrar en conflicto con la ética personal y sobre todo, con la razón. Decir que se es y será leal al partido es un desiderátum que contradice la naturaleza humana de capacidad de razón evolutiva. Juro que seré siempre comunista o liberal es un despropósito no una virtud.

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ESCUETAS CAVILACIONES SOBRE LA LEALTAD

Por Pablo Rojo Pablo time to read: 2 min
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