OPERACIÓN QUE BUENOS SOMOS QUE NOS QUEDAMOS CON LOS NIÑOS

ENLAZAR A: «EFECTO LLAMADA» Y LA INDUSTRIA EN TORNO A LA ACOGIDA
No negaré que existen almas caritativas que se conmueven ante la desgracia de los niños arrastrados por … hasta Ceuta y abandonados allí. Sin embargo, tampoco puedo negar, por evidente, que no es oro compasivo todo lo que reluce.
Empezando por la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, quien debería, por su origen por parte de padre, ser menos sectaria y por un día hacer algo que no fuera echar la culpa a la oposición. A este mal ejemplo que combina la zafiedad con la incompetencia, debería responderse con contención y sosiego en vez de con declaraciones y actitudes contradictorias de “autoridades” españolas y alauitas, ONGs especializadas en defensa de la infancia y organizaciones como la «Asociación de Vecinos del Príncipe Alfonso», Ramsés Mohamed de la «Asociación Elín»: «El Gobierno español ha intentado que estuvieran hambrientos para que perdieran la esperanza y volvieran a Marruecos«, «No Name Kitchen», etc. curiosamente todas ellas ubicadas en el barrio de El Príncipe de Ceuta.
El tráfico de niños, la explotación sexual infantil, la venta de menores y su conexión con flujos migratorios son delitos graves documentados en todo el mundo. Asimismo, está evidenciado hasta la saciedad el volumen dinerario por parte del Estado español para la protección de menores e inmigrantes ilegales. Es decir, EL NEGOCIO DE LOS NIÑOS EXISTE Y NO ES MENOR.
Hay innumerables “CASOS” en Europa, EE.UU. Iberoamérica, etc. sobre menores que desaparecen de sistemas de acogida o son reubicados sin controles suficientes, con indicios de explotación. Destaco unos cuantos como muestras:
Caso «18 Lovas» (tráfico sexual de niñas – Canarias, España 2016).
Caso Plan Internacional (Holanda) abusos sexuales a niñas menores por sus empleados y voluntarios entre 2016 y 2017.
Caso Iuventa / Save the Children / Médicos Sin Fronteras (Italia) (2017-2024).
Proactiva Open Arms (2019 España/Italia).
Caso Quorum Social 77 (2021).
Caso mostrado en el film Sonido de Libertad (EE.UU. FILM Sound of Freedom, 2023).
Caso Save the Children – Guatemala (2024).
Caso Operación Tritón (red internacional que sacaba menores migrantes (principalmente niñas) de centros de acogida tutelados en Canarias, España, 2024-2025. La red usaba logística en Marruecos, documentación falsa de Costa de Marfil e infraestructura en España).
Caso Operación Íncubo (España 2025 similar a la anterior).
Quórum Social 77 (España, 2.000 menores maltratados y más de 150 millones de euros recibidos del Estado desde 2023 a 2025).
Caso Operación Tabaiba en Canarias (España 2025).
Caso Children’s Village EE.UU. (2019-2020–2021 hasta 2026).
Ante estos y otros muchos casos de tráfico de menores, explotación sexual, venta de niños y abusos en el contexto de la inmigración irregular y el sistema de tutela de menores pregunto:
¿NO SERÍA MÁS SEGURO Y MEJOR PARA LOS MENORES BUSCAR ENTRE TODOS A SUS PADRES O FAMILIARES EN VEZ DE SER TAN SOLIDARIOS ENCERRÁNDOLES EN ESOS “CENTROS DE PROTECCIÓN DE MENORES” DE CUYOS LAMENTABLES RESULTADOS TENEMOS EXPERIENCIA SOBRADA?
Nota: La cifra “oficial” de fallecidos tras la invasión de más de 60.000 personas el pasado 30 de julio a través del Tarajal en Ceuta trascurridos 10 días, se estima en más de 140 personas entre las localizadas en el lado español y el marroquí. Sin embargo, entidades locales y asociaciones vecinales (como la de la barriada de El Príncipe) estiman que el número de Menores No Acompañados (MENAS) a 9 de agosto supera los 4.800. La manipulación informativa se evidencia plenamente cuando tras 10 días de la invasión, el Gobierno de Ceuta calcula que el número mayores de edad que continúan en el enclave de manera irregular está entre 8.000 y 11.000 personas, ONGs y asociaciones vecinales aseguran que al menos son 15.00 los adultos inmigrantes ilegales los que permanecen en Ceuta, mientras que el Ministerio del Interior y la Delegación del Gobierno sostienen que únicamente permanecen alrededor de 2.000 a 2.500 ilegales.
«EFECTO LLAMADA» Y LA INDUSTRIA EN TORNO A LA ACOGIDA
Uno de los secretos mejor guardados en torno al tráfico de personas desde el Magreb, sobre todo desde el Reino del Amir al-Mu’minin consistente en una teocracia con elecciones, es a quienes beneficia. Por supuesto Mohamed VI y Pedro Sánchez señalan a esas misteriosas mafias imposibles de desarticular, tan parecidas a las del hachís, aunque todo Dios sabe que la intensidad de las redadas y el control fronterizo por parte de Rabat, fluctúa en función del ánimo del Monarca y de las estrategias y tácticas de cada momento respecto a las relaciones de “amistad”, es decir, de las ayudas dinerarias al reino alauita y los privilegios derivados de los acuerdos de cooperación de Marruecos con España y la Unión Europea.
Otro secreto o misterio consiste en descifrar los motivos por los que Marruecos no es capaz de mejorar el nivel de vida, educación y empleo de sus ciudadanos, a pesar de las ingentes ayudas financieras por parte de la UE y países como España y Francia. Así, el paro juvenil supera el 30%, la educación es desastrosa sin apenas formación profesional, cerca del 80% del empleo opera en la economía sumergida, las inversiones se concentran en grandes ejes urbanos como Casablanca, Rabat y Tánger, mientras el medio rural sufre abandono institucional y los efectos graves de la sequía, mientras persiste una enorme desigualdad en la distribución de la riqueza.
Entonces, debatir sobre si al ofrecer el Estado español alojamiento, comida, educación y la imposibilidad práctica o jurídica de devolverlos de forma rápida a sus familias, los menores extranjeros no acompañados (MENAS) procedentes mayoritariamente de Marruecos, esas criaturas que suelta en mayor o menor medida en función de la coyuntura y la estrategia del reino alauita, es o no un «EFECTO LLAMADA» parece pueril, por no decir un insulto a la razón.
Una de las sorpresas que da la vida es la repetición, con algo de farsa, de la victoria de la Teología de la Liberación, ahora renombrada como “evangélico a la libertad”, frente a los valores de la Doctrina Social de la Iglesia basada en el Evangelio, donde caridad y solidaridad eran los baluartes derivados del Evangelio, el derecho natural y la dignidad integral de la persona creada a imagen de Dios, las bases de ordenamiento social mediante la ley natural, la moral cristiana y la dignidad humana. Sucedió que con la elección de Juan Pablo II (Karol Wojtyła) en 1973 y Benedicto XVI (Joseph Ratzinger) hasta 2013, la Teología de la Liberación basada en el marxismo y promovida, entre otros, por el mentor de Robert Prevost y actual Papa León XIV, el sacerdote dominico Gustavo Gutiérrez, había sido desechada por reivindicar el colectivismo materialista. Craso error, el marxismo teológico volvió como la burra al trigo con el Bergoglio de la Guardia de Hierro peronista-marxista que Prevost continúa con el toque poético de caminar junto a los excluidos para comprender la presencia de Dios, sea eso lo que sea.
Semejante galimatías doctrinal y moral ha engendrado en las sociedades de tradición católica como la española, confusión y gresca ante la evidencia de que la preeminencia de lo social por parte del Vaticano y la jerarquía establecida en la Conferencia Episcopal Española (CEE), ha debilitado la responsabilidad individual; la centralidad del pecado personal al tiempo que, la leyenda negra multiplicada por los supremacistas periféricos y las izquierdas lunáticas wokes, han roto la confianza en la identidad propia, la española, como fundadora de una gran comunidad cultural transnacional (la Hispanidad) basada en el talento de la Escuela de Salamanca, la tradición humanista y el pensamiento social propio.
Este contexto ideológico y moral confuso al tiempo que, contrapuesto, ha permitido a las izquierdas representadas por los gobiernos presididos por Pedro Sánchez, defender a capa y espada que la inmigración masiva y descontrolada es positiva en un mundo globalizado. Incluso a pesar de la evidencia, aseguran que aporta mano de obra en sectores deficitarios (faltan médicos, oficiales albañiles, electricistas, carpinteros, fontaneros, técnicos de mantenimiento, soldadores, electromecánicos, torneros, fresadores, matriceros, enfermeros, especialistas en inteligencia artificial, datos y ciberseguridad), rejuvenecimiento demográfico, crecimiento económico y enriquecimiento cultural. En consecuencia, mientras cada día se evidencian los graves deterioros sociales, económicos (vivienda, seguridad, etc.) debido a falta de integración de los inmigrantes procedentes del Magreb, África, Medio Oriente y Asía occidental, el gobierno español incentiva la inmigración masiva hasta convertirse en invasión como ha sucedido en Ceuta.
Consecuente con la estrategia del gran reemplazo o sustitución poblacional/electoral, el gobierno de Sánchez en 2025 concedió, de nuestros bolsillos, 1.458 millones de euros a ONGs y entidades sociales para la atención de inmigrantes y solicitantes de asilo, cuantía que fue sustancialmente aumentada por las administraciones autonómicas y locales hasta rozar 5.000 millones de euros.
– En España operan unos 1.375 centros de protección de menores que suman cerca de 20.000 plazas.
– El 87,8% del total de esas instalaciones está gestionado por el sector PRIVADO, es decir por ONGs.
– La mayoría de esos centros y «escuelas de integración» están administradas por ONGs subvencionadas donde destacan las de la Iglesia Católica y las que priorizan su actividad de ayuda a los inmigrantes ilegales en Ceuta, Melilla, Canarias que, en algún caso, tienen contactos con instituciones de los países del norte de África, sobre todo con Marruecos.
– Por orden de las subvenciones recibidas figuran: Cruz Roja Española (341 millones de euros en 2025), ACCEM (Asociación Comisión Católica Española de Migración más de 240 millones de euros en 2025), Cáritas Española, Migrantes con Derechos (Red de cooperación que unifica la acción de Cáritas, SJM, la Conferencia Episcopal Española y la Confederación de Religiosos (CONFER), Asociación Elín, Luna Blanca, CONVIVE Fundación Cepaim, No Name Kitchen, Proactiva Open Arms, CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado), Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) Europa, Servicio Jesuita a Migrantes España (SJM España), CEAR, Asociación Cardijn, Vich-Asociación ELIN, Sociedad de San Vicente de Paúl (SSVP), Fundación Cruz Blanca, Asociación Puente de Esperanza, UNICEF, Save the Children y Comisión Española de Ayuda al Refugiado.
– Ante la catástrofe humanitaria producida por la invasión de decenas de miles de personas procedentes de Marruecos a finales de julio y principios de agosto de 2026, entre los que se encuentran centenares sino miles de MENAS, el gobierno de Sánchez ha aprobado una partida urgente de 25 millones de euros para atender a los menores. Sin embargo, la mayoría de las ONGs mencionadas anteriormente, aseguran que los recursos económicos y estructurales actuales son insuficientes para garantizar alojamiento seguro, plazas estables y apoyo psicológico a cada niño y adolescente.

Y aunque escuchemos casi a diario las carantoñas de los amos a sus mascotas, resultan llamativas, por su escasez, crónicas como la del año pasado en la revista The New Yorker firmada por David Sedaris, testimoniando la escena en un hotel de cinco estrellas, en Washington, D.C: «En el desayuno, observo cómo, en la mesa de atrás, una mujer pide un plato extra. Lo llena de huevos fritos y bacon y lo deja en el suelo, para que su perro, un pequeño terrier, coma. Al acabar, cuenta Sedaris, el perrito deambula por el comedor. Su correa extensible bloquea el paso de los comensales, pero a nadie parece molestarle. De hecho, el perrito recibe todo tipo de elogios. Una mujer le anuncia a la dueña del terrier que ella también tiene “dos bebés peluditos” esperándola en casa. “Debe de ser muy duro estar separada de ellos”, observa la dueña del terrier. “Lo es, sí”, le responde, “pero pronto verán a su Mamá”, responde la otra». En España esta escena no sería sorprendente.
Pero no hemos acabado, en realidad, los piensos y la sanidad es solo una parte del costo del mantenimiento de los perrhijos y gathijos. Su humanización conlleva la proliferación de marcas como “pet friendly”, complementos exclusivos y lujosos de Louis Vuitton, Moncler, etc. con chalecos con capucha reversible y chaquetas de plumón. También hay diseños epatantes de camas y muebles para mascotas y no pocos hoteles reservan espacios de relax animal (a veces, hasta con masaje), con comida saludable y piscina. Hay agencias de viajes con planes para ellos, como Mascotour o The Pet Travel Club. Se fabrican sudaderas, abrigos, impermeables y hasta jerséis con toque hípster. Decenas de marcas especializadas comercializan accesorios de todo tipo, camisas estampadas, suéters de lana o algodón orgánico y chalecos, cazadoras veganas, chándales y gafas de sol, listas de Spotify, entrenamientos personalizados de yoga y relax junto con innumerables juguetes que se reparten también en Navidad y Reyes para que los papas los repartan entre sus amados perrhijos y gathijos. Proliferan los influencers y famosillos repetitivos, esos Meghan Markle, Paris Hilton y Andrés Velencoso promocionándose con sus arrgladitas mascotas.
El caso es que años antes había leído alguna denuncia similar poco elaborada. Recordaba la publicación de unos reportajes en la revista sensacionalista Interviú escrito por la periodista y también jefa de informativos de la TVE del PSOE en los tiempos del GAL; María Antonia Iglesias González, entre enero y febrero de 1982, donde con el título «La monja que trafica con niños» revelaba una trama dedicada a robar niños y darlos en adopción a personas afines, dirigida presuntamente por sor María y el doctor Vela en el Hogar-cuna de La Almudena de Madrid durante los últimos veinte años. Pero el estilo, la foto del cadáver de una niña en la nevera de la clínica y la poca precisión de los datos, junto con las muchas opiniones escatológicas, enmarcaban estos artículos dentro del amarillismo de la revista.
A pesar del artificio jurídico del Auto, Garzón no aporta, como tampoco antes lo hiciera Vinyes, indicios claros de que existió un plan para robar miles de niños a presas y madres republicanas para ser criados en los principios franquistas. Solo apunta con dedo acusador y pide que se investigue lo ocurrido con los niños perdidos que sus acusaciones convierten en robados por el régimen franquista. Lógicamente tamaña acusación generó una inquietud generalizada de la que surgieron varios organismos para facilitar las investigaciones. El caso de los niños robados por el franquismo se convirtió, desde entonces, en leitmotiv de la memoria histórica. La pléyade de periodistas e intelectuales “comprometidos con la causa” más los políticos y asociaciones del ramo produjeron innumerables artículos y libros con tétricas historias de niños robados, incluidas dos telenovelas en Tele5 y Antena3, alguna película de escasa trascendencia y, por supuesto, la consabida novela de Almudena Grandes Hernández. En seguida, la avalancha mediática de supuestos relatos de robos de bebés durante el franquismo fue establecida como un suceso incontestable en la opinión pública española. Cualquiera ponía en duda que hubo una trama criminal de robo de niños en la dictadura franquista, formada por monjas, curas y médicos perversos, que se apropió de, nada menos que entre 30.000 a 300.000 recién nacidos (la imprecisión sobre el número y el espacio temporal es morrocotuda pues este último abarca desde 1939 hasta 1995) de madres republicanas primero y pobres después, para dárselos a familias franquistas opulentas. Incluso los católicos progresistas reprocharon el prudente silencio del cardenal Antonio María Rouco Varela sobre el asunto.
La sentencia significó una victoria agridulce para la causa de los niños robados por el franquismo, por cuanto el único culpable que vivía había sido absuelto y era, tras una década, la única sentencia condenatoria tras 2000 denuncias de las que 552 fueron admitidas a trámite con 81 análisis de ADN y ni un solo caso de robo de niños probado. Y mientras la orgía mediática continuaba, en julio de 2019 Inés Madrigal desveló en una escueta rueda de prensa que gracias a las pruebas logradas en un banco de ADN de Estados Unidos, encontró a su familia biológica y que tiene cuatro hermanos. Sin embargo, la rueda de prensa de Madrigal era forzada por un comunicado anterior sin trascendencia mediática de la Fiscalía que negaba radicalmente que Madrigal fuera un bebé robado, y donde explicaba que la propia Madrigal comunicó al Ministerio Público de forma oral y escrita que había contactado con sus verdaderos hermanos por parte de madre y con una tía carnal, quienes le habían confirmado que fue dada en adopción de forma voluntaria. Además, informaba que su madre biológica había fallecido el 22 de enero de 2013 en Madrid. Sucedió que cuando Madrigal confesó a la Fiscalía que su tía la había entregado voluntaria y conscientemente en adopción, la Fiscalía acordó requerir muestras genéticas a los cuatro familiares y procedió a interrogarles. Durante los interrogatorios en calidad de testigos, todos los familiares reconocieron la entrega en adopción del bebé sin saber si era niña o niño. Para ratificar estos hechos, el Ministerio Público pidió un estudio genético de los involucrados al Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses que dictaminó que los perfiles genéticos de Inés Madrigal con los de su tía y sus tres hermanos hallados son:« 78.802 más probables de la compatibilidad genética observada si consideramos que Inés Elena Madrigal Pérez es hija de la supuesta madre (cuyo patrimonio genético ha sido deducido a partir de los perfiles genéticos de aquellos) frente a que lo sea una persona tomada al azar de la población y no relacionada genéticamente con ella». Tras estos resultados y con las declaraciones de los testigos, la Fiscalía consideró que debiera quedar excluido como hecho probado el robo de la niña legamente llamada Inés Elena Madrigal Pérez “y con ello el delito de detención ilegal”. Entonces la mencionada sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que asegura probado que Eduardo Vela Vela tuvo conocimiento de que la entrega de la niña se efectuaba sin consentimiento de la madre biológica y consideró probado que Inés Madrigal era un bebé robado, se demostraba falsa.