O LA INQUISICIÓN DEL SIGLO XXI

DESCUBRIR EL ARTÍCULO DE REFERENCIA DE ESTE SUELTO «DEL APOCALIPSIS CLIMÁTICO»
Mentiría si dijera que estoy sorprendido por las respuestas, mejor dicho, por los insultos, que recibo de los “fideles simplices” de la izquierda lunática en las redes que paseo, cada vez que pongo en duda la Hipótesis del Cambio Climático Antropogénico.
Aclaro que suelo distinguir entre las cuentas automatizadas (bots) cuyo despliegue no estaría muy lejos del bunker de Moncloa, del MITECO y la AEMET, cuya alerta responde a cualquier coña sobre la catástrofe climática con un “OJO UN NEGACIONISTA”, para, según programado, inmediatamente disparar raudas y feroces replicas en masa poniendo de chupa de dominé al osado que ha puesto en evidencia la EMERGENCIA CLIMÁTICA a la que Pedro Sánchez tiene especial devoción.
Asimismo, suelo diferenciar los furibundos ataques coordinados dirigidos por los «trolls» o troles llamados técnicamente: “de Comportamiento Inauténtico Coordinado” (CIB), que operan mediante redes de perfiles falsos o «cíborgs» manejados por personas reales o algoritmos bots instalados en oficinas siniestras de la comandita, esa sociedad globalizada que prosigue la discreción de las logias, conformada por poderes políticos y económicos que nos han impuesto la hipótesis del IPCC. No hace falta mencionar a la delecnable Sincronizada Sanchista.
He podido constatar que sólo cuando se cuestiona la legalidad y el derroche de las opíparas vacaciones de Pedro Sánchez en la Residencia Real de La Mareta (Lanzarote), los troles y bots son más numerosos y feroces si cabe, ya saben, modelo Oscar Puente, contra quien osa formular esa impertinente pregunta. Bien es cierto que para entender mejor este asunto, debemos contemplar la paradoja de cómo es posible que en la empresa privada las nuevas tecnologías hayan reducido personal y aumentado la productividad de sus burocracias considerablemente, mientras que en la administración central del Estado español suceda lo contrario y que, por este motivo y otro que tiene que ver con la fidelidad militante, suceda que el Gobierno de España presidido por Pedro Sánchez haya INVENTADO 33.787 nuevos puestos de trabajo en la administración central entre enero de 2020 y mediados de 2026. Y en algo se tienen que entretener esos miles de oficinistas, aunque se pasen la mitad del tiempo de baja médica por depresión.
No se debe desdeñar la capacidad de influencia y el poder de la referida comandita globalista, empezando por el Lobby Climático Positivo en España conformado por las grandes eléctricas como Iberdrola, el Grupo para el Crecimiento Verde, las grandes corporaciones adheridas al Pacto Mundial (más de 80 empresas firmantes en iniciativas de reducción de emisiones y adaptación climática), organizaciones ecologistas y sociales, Alianza Clima (red que agrupa a más de 400 entidades no gubernamentales como Greenpeace, WWF y SEO/BirdLife para presionar por leyes ambientales más estrictas) Fundación Renovables, etc. Por consiguiente, es lógico que, ante cualquier crítica, por nimia que sea, sobre la hipótesis del cambio climático antropogénico, las ladradoras huestes de bots, trols, ciborgs y tontos útiles de la izquierda lunática ladren masivamente con la batería de insultos programados al efecto. Los más suaves son negador de la ciencia o negacionista, el menos: asesino, pasando por terraplanista, conspiranoico, grifter (vendido), ignorante, etc. etc.
Pero además de los bots, trols y demás programas vigilantes y manipuladores del poder, existen los mencionados “fideles simplices” auténticos talibanes de la izquierda lunática que quieren hacer méritos. Aquellos quienes, tras las primeras descalificaciones de rigor, me desean una pronta jubilación vital, una baja inmediata por eutanasia mientras me denigran −pretenden− apelando a mi apellido «Que mal debes llevar el apellido. A ver si te jubilas y se te “REEMPLAZA” por gente que no sea negacionista de la ciencia. ¡Das vergüenza ajena…!».
Las causas por las que tantos izquierdistas lunáticos wokes posmodernos sufren el síndrome de Peter Pan o Wendy Darlingsiendo adultos, están sobradamente estudiadas, aunque poco publicitadas porque son políticamente incorrectas. Entre los estudiosos del síndrome destacan dos pensadores reconocidos; Dan Kiley y Jordan Peterson. Ambos relacionan dicho síndrome con la extensión prolongada de la adolescencia institucional, la “cultura” de la victimización, esa nefasta ideología que culpa de los contratiempos, suspensos, fracasos … a las estructuras opresivas (patriarcado, capitalismo, colonialismo, etc.) mientras que aniquila la superación personal, al desplazar el foco del esfuerzo individual hacia la culpa externa, recompensar la queja en lugar del mérito y desdeñar la responsabilidad personal. La narrativa de “sistema vs. yo” es ciertamente auto condescendiente.
Así, el Peter Pan y la Wendy Darling adultos adheridos a la izquierda lunática woke entran en cólera contra quien ponga en duda sus creencias. En el caso de la Emergencia Climática quien mejor representa a Wendy es esa afamada que hace años dejó de ser una niña llamada Greta Thunberg quien, siempre enfurecida, clama enrabietada: «¿Cómo se atreven? Me habéis robado mis sueños y mi infancia con vuestras palabras vacías«, mientras que el Peter Pan ejemplo es el madurito George Monbiot quien culpa al “neoliberalismo”, sea eso lo que sea, de culpables de la hecatombe climática por “codiciosos y egoístas”.
Que la “teoría del gran reemplazo” (popularizada por Renaud Camus) que sostiene la existencia de un plan deliberado de élites globalistas para sustituir demográficamente a las poblaciones europeas autóctonas (blancas/cristianas) por inmigrantes de origen no europeo, con pérdida de identidad cultural y soberanía, haya sido invertida y se la haya apropiado la izquierda lunática Peter Pan- Wendy Darling hasta el punto de coincidir con el “Umvolkung” nazi, como hacen energúmeno/as como la eurodiputada y secretaria política de Podemos, Irene Montero, cuando en un mitin en Zaragoza el 31 de enero de 2026 vociferó: «Ojalá la teoría del reemplazo. Ojalá podamos barrer de fachas y de racistas este país con gente migrante, con gente trabajadora», lejos de ser un extravío más de esa farsante, significa el retorno a una constante histórica de la izquierda.
¿Acaso hay una diferencia esencial entre la diatriba de Montero y el lema nazi: “Juden sind unser Unglück” (“Los judíos son nuestra desgracia”)? Porque, de hecho, ambos coinciden en la necesidad aplicar la limpieza, barrer de la faz de la tierra”, los nazis a los judíos, los izquierdistas lunáticos como Montero a los «fachas españoles» que serían reemplazados por jóvenes musculosos y prolíficos de África y Asia.
Y quienes se escandalicen cuando lean que comparo a los comunistas posmodernos y todas sus ramificaciones con los nazis, al entender que sin decirlo expresamente asumen la eugenesia de Francis Galton (primo de Darwin) para ahora mejorar la “raza progresista”, deben seguir leyendo relajados. ¿O acaso no lo hicieron incluso antes que los nazis los bolcheviques a través de la Sociedad Rusa de Eugenesia, fundada en 1920 para ejecutar una eugenesia biosocial? ¿Acaso no fueron mucho más radicales las leyes de esterilización eugenésica para mejorar la raza que incluía la eutanasia contra minorías, personas con discapacidad y sectores vulnerables por los gobiernos progresistas de 32 estados de EE.UU. desde 1907, siendo Indiana el pionero seguido por California, Virginia, Misisipi…? ¿No es más cierto que aprobaron leyes eugenésicas y de esterilización forzosa aún más estrictas los gobiernos socialistas/socialdemócratas en Suiza en 1928, Dinamarca en 1929, Suecia y Noruega en 1934?
Los motivos por los que los promotores de las virtudes de la social democracia escandinava, virtudes que se fundan en políticas similares a las promovidas durante la Dictadura de Primo de Rivera por Eduardo Aunós y su Organización Corporativa Nacional con los Comités Paritarios dirigidos por el PSOE-UGT encabezados por los ahora héroes Largo Caballero y Julián Besteiro, aplican la censura respecto a que en Suecia el programa de esterilización eugenésica fue abolido tan tarde como 1976. Que en Dinamarca las disposiciones sobre esterilización legal obligatoria y eugenésica se eliminaron en 1967, mientras que, en Suiza, las prácticas y leyes relativas a la eugenesia y esterilización forzosa fueron derogadas en 1970.
Que los Peter Pan y las Wendy Darling mayoritariamente sufragados por instituciones gubernamentales, poderosos lobbies y las ONGs, de turno, para imponer el miedo y con ello la sumisión a través del relato catastrofista basado en la hipótesis del cambio climático antropogénico, antes calentamiento global, solo son la fuerza de choque, los siervos de unos poderes económicos fabulosos globales, es una obviedad. Son los GEOS de esas grandes corporaciones y fondos de inversión disfrazados de verde que negocian con los dirigentes políticos en las Cumbres del Clima (COPs), en Davos y otras menos famosas cumbres como las que cada año llevan a Pekín a tantos políticos y empresarios españoles, quienes están cortando el bacalao de este inmenso negocio sufragado por los asustados contribuyentes del erario, sobre todo los europeos de la U.E.DESCUBRA EL CONTUBERNIO XI-ZAPATERO-SÁNCHEZ
Todo atado y bien atado. Las metas de emisión, los mercados del carbono, la fabricación e instalación de energías “sostenibles”, las subvenciones para la Transición Verde, etc. etc. Solo el inmenso negocio y el embeleco de echar la culpa de todas las catástrofes naturales o circunstanciales a la Emergencia Climática han hecho posible la conversión de esta hipótesis en un DOGMA con un fiero mecanismo de intervención económica y política, donde todo aquel que ponga en duda la conjetura es acusado de negacionista, obstruccionista, retardista, terraplanista, etc.
Llegados aquí, no me parece exagerado deducir que estamos ante la Inquisición del siglo XXI pues por su contundencia solo difiere en un cambio del tipo de castigo de los aplicados por la Inquisición Romana que condeno a la hoguera a Filippo-Giordano Bruno en 1600 por herejía formal, blasfemia y magia al sostener que existían varios mundos y en 1616 y finalmente en 1633 a Galileo Galilei a quien le exigieron «abjurar, maldecir y detestar» de su tesis que afirmaba que la Tierra se mueve y el Sol está inmóvil en el centro, lo que según los teólogos y astrónomos jesuitas de entonces negaba el “consenso” geocéntrico de Ptolomeo y los pasajes bíblicos como el libro de Josué y el Eclesiastés.
Rememorar aquella persecución que consumió los mejores años de Galileo al socaire de la hipótesis climática no es, en mi opinión una salida de pata de banco. Porque Galileo fue acusado de los peores crímenes; apostasía y herejía, si no que, además, constituyó un acto de sometimiento dogmático de la Iglesia Católica a través del Santo Oficio y una muestra de soberbia que representa la actitud de los astrónomos jesuitas del Colegio de Romaque que rechazaban utilizar el telescopio inventado en 1608 por Hans Lippershey que Galileo perfeccionaba. Así, cuando aún no era acusado formalmente, pero empezaron las críticas tras la publicación de “Sidereus Nuncius” en 1610, Galileo envió una carta al astrónomo Johannes Kepler con el siguiente contenido: «Mi querido Kepler, desearía que pudiéramos reírnos de la notable estupidez de la gente común. ¿Qué tienes que decir sobre los principales filósofos de esta academia, que están llenos de la terquedad de un asno y no quieren mirar ni los planetas, ni la luna, ni el telescopio, aunque les he ofrecido libre y deliberadamente la oportunidad mil veces? En verdad, así como el asno se tapa los oídos, estos filósofos cierran los ojos a la luz de la verdad«.
Que pasados cuatro siglos desde que el método experimental de Galileo y Newton, centrando en la búsqueda de la verdad en las leyes físicas de la naturaleza y no en textos sagrados.
Que transcurridos casi dos siglos desde la aceptación de que la ciencia es la antítesis del dogma, que merece autonomía, beneficencia y justicia.
Que hace más de siglo y medio que la comunidad científica asumió que dichos pilares éticos y prácticos del conjunto de la ciencia, incluidas técnica y tecnología, conducen y favorecen la búsqueda de la verdad y a evitar dañar al ser humano.
Que haya pasado casi un siglo desde la crítica al positivismo y el principio de verificabilidad y poco menos desde que Karl Popper señalara, mediante el método hipotético-deductivo que llamó “FALSABILIDAD”, que ninguna cantidad de datos puede verificar una ley general, pero un solo contraejemplo basta para refutarla.
Que de lo anterior se deduce la refutación de que la ciencia dependa de acuerdos o del «consenso» de los científicos para validar un enunciado básico.
Que desde entonces se considera imprescindible aportar pruebas rigurosas de contradicción y que la ciencia avanza por ensayo y error, no por la búsqueda de certezas compartidas o “consensos”.
Que REFUTAR es el mejor método conocido para conocer.
Que por sostener la obviedad de que la hipótesis del cambio climático antropogénico es falsable porque establece condiciones empíricas claras que la refutan: un enfriamiento global sostenido a pesar del aumento de gases de efecto invernadero, la demostración de que el CO2 no retiene calor, o la presencia de una forzosa y dominante causa natural alternativa que explique mejor las observaciones, seamos tildados de terraplanistas, negacionistas-apóstoles del negacionismo (palabro que sustituye a hereje), etc, como dijo aquel Ministro; “MANDA HUEVOS”.
Y manda huevos que el “consenso” sobre la hipótesis del cambio climático antropogénico haya sido convertido en DOGMA como arma de poder político y económico “ALARMA CLIMÁTICA” para justificar todo tipo de desmanes, imposiciones, impuestos confiscatorios, justificaciones que esconden intereses espurios e irresponsabilidades dantescas.
Un DOGMA IMPUESTO a pesar de multitud de predicciones específicas fallidas o exageradas tanto por el IPCC como por otros organismos y predicadores. Ese Ártico sin hielo en verano hacia 2013-2018, desaparición de nieve aquí y acullá que nunca termina de producirse, tasas de calentamiento que no se materializaron en el “hiatus” de inicios de siglo XXI, escenarios de alta sensibilidad (hasta >5 °C por duplicación de CO₂ en algunos CMIP6), ese enfriamiento observado en el Pacífico oriental frente a calentamiento uniforme en todos los modelos y todo tipo de diarias proyecciones alarmistas que luego ajustan a la baja.
Y quien quiera conocer más sobre los argumentos y datos en que baso todo lo anterior y saber que no pocos científicos, incluidos premios nóveles, refutan el dogma del cambio climático antropogénico le invito a seguir el siguiente enlace: DEL APOCALIPSIS CLIMÁTICO