EL SUICIDO DE LA UNIÓN EUROPEA

Hace 16 años, las economías de la UE y de los EEUU estaban empatadas

Hoy, la economía de los EEUU es un 50 % mayor que la de toda la UE

Resumen: El suicido de la Unión Europea es consecuencia de políticas energéticas guiadas por ideologías seudoecologistas del Green New Deal, dirigidas por el contubernio del Foro Económico Mundial (WEF) del capitalismo woke, junto con las burocracias políticas y la plutocracia globalista.

El bullicio derivado de la encarnación de la batalla por el poder y sus regalías entre las oligarquías representadas en la Eurocámara estos días, enfocada en la aún ministra del gobierno de Sánchez, Teresa Ribera como candidata a la vicepresidencia ejecutiva de la Comisión Europea para la “Transición Limpia, Justa y Competitiva”, pueblan noticias entre dimes y diretes sobre su idoneidad para ese relumbrante cargo, tras su patética dejación de funciones durante las recientes riadas sufridas en Valencia, Albacete, Cuenca y Málaga.

El asunto no pasaría de pelea entre manadas de lobos por una apetitosa presa, si no fuera porque hasta el nombre del cargo reservado para Doña Teresa; “Transición Limpia, Justa y Competitiva”, refleja el sostenella y no enmendalla de las políticas de la UE. Así, en el programa de prioridades para el período 2024-2029 presentado por Ursula von der Leyen, aumenta la burocracia, el número de comisarios y el gasto, al tiempo que persiste en el insensato objetivo del Pacto Verde de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2050.

Resultaría pasmoso, si no conociéramos el paño, que el presupuesto anual de la UE para 2025 se incremente un 1,78% hasta alcanzar 199.400 millones de euros, reforzados con 72.000 millones de euros más con cargo al plan de recuperación tras la COVID-19, NextGenerationEU, cuando el conjunto de la unión se encuentra en recesión técnica maquillada por un “aumento” del 0,3% del PIB anual. En el caso de España, es Eurostat quien nos sirve de espejito de la verdad, mostrando que en porcentaje de PIB per cápita en paridad del poder de compra sobre la media de la UE España ha pasado de estar en el 92,8% en 2017 (último año completo sin Sánchez en el Gobierno) al 88,6% en 2023. Pero la Comisión Europea tiene que obedecer a quien la catapulta, por lo que continúa los programas para enriquecer a las plutocracias de la UE entre 2021-2027 que incluyen 121.6OO millones de euros con cargo al marco financiero plurianual y otros 807.000 millones de euros con cargo al instrumento de recuperación extraordinario Next Generation EU – Nueva Bauhaus Europea, 12.700 millones para Horizonte Europa, 11.800 millones de euros para resiliencia y valores, 2.400 millones de euros para medio ambiente y acción por el clima, de los cuales 771 millones de euros para el programa LIFE de apoyo a la mitigación del cambio climático y la adaptación al mismo. 1.500 millones de euros para el Fondo de Transición Justa, mientras que la poderosa Agencia Europea de Medio Ambiente camufla su enorme gasto mediante convenios con otros entes del mismo tenor.

Por si el dispendio no fuera suficiente, prosigue el adanismo intervencionista del que tanto degusta Ursula von der Leyen escondido en la necedad llamada “economía circular”. Ni un propósito de enmienda ante la decadencia. Ni una observación crítica acerca del aumento del mega-estado UE parasitario y despilfarrador. Ni un centavo ni política común ante la baja tasa de fecundidad que ya está deteriorando el acervo común y la economía. Ni una sola rectificación de la ruinosa política energética.

Repasar tal cúmulo de problemas precisa mucho tiempo y espacio, por lo que me centro en los aspectos económicos más reseñables. Para ello, creo que conviene recordar un suelto publicado en “Executive Intelligence Review” en agosto de 2021, bajo el título: “UN Is Partner of the Green Billionaires of Davos World Economic Forum – La ONU se convierte en socio de los multimillonarios verdes del Foro Económico Mundial de Davos”, en cuya entradilla precisa: «La “colaboración público-privada” entre el aparato de las Naciones Unidas y el motor global del Green New Deal, conocido como el Foro Económico Mundial (WEF) en Davos, Suiza (ver “Stakeholder Capitalism” – capitalismo woke del mismísimo Klaus Schwab), va mucho más allá del evidente extremismo climático del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres. Ya en 2019 existe una “colaboración” formal entre los multimillonarios verdes del WEF y la burocracia –en contraposición a los países miembros y sus misiones– de las Naciones Unidas».

Que esa colaboración público-privada del motor global del Green New Deal también se extendió y se extiende en el seno de la UE es incontestable. Es sobre esta alianza de intereses persistentemente adornada con extravagantes dosis de ideologías seudoecologistas y camuflada a través de catastróficas advertencias de próxima hecatombe climática si no se siguen los dictados de sus agendas, propagadas por gobiernos, partidos políticos y medios sistémicos, como se han implantado leyes, directivas y medidas en la UE que, junto con otras de la misma índole o aún más radicales por parte de la inmensa mayoría de los países que la componen, como son los casos de España y Alemania, estamos como estamos. Entre las muchas políticas generadoras del retroceso económico (también el cultural aunque ahora no lo exponga) de la UE, destaco las que me parecen más significativas a continuación:

I. Una política energética paranoica guiada por la ideología, mejor dicho por la doctrina, que ha impuesto medidas energéticas y de producción estultamente suicidas, justificadas sobre la agenda de emergencia climática, con el supuesto objetivo de combatir el “Cambio Climático Antropogénico”, cuyo resultado más descarnado lo ofrecen Alemania y España como precursoras del cierre de centrales nucleares y de carbón que han generado la dependencia del gas ruso y argelino primero, y del resto del mundo después tras la invasión rusa de Ucrania en 2022. De esta guisa, hoy es EEUU el garante de la seguridad energética europea. Así, para llevar adelante las mencionadas medidas repletas de sustanciosas subvenciones para los capitalistas verdes, se subieron impuestos, gravámenes e IVA, lo que condujo al incremento exponencial de los precios de la energía que, sometidos también a continuos vaivenes, ha significado el hundimiento de las industrias, incluida la agroalimentación, por falta de competitividad.

II. Con la excusa de la emergencia climática, se ha implantado en toda la UE autoritarias medidas con la aquiescencia y colaboración interesada del “capitalismo woky-verde” que, además de basarse en toda una serie de mitos o falsedades, como que la implantación masiva de energías renovables puede sustituir con la misma o parecida eficacia a la energía nuclear y a las energías fósiles, han inundado y siguen haciéndolo innumerables macroproyectos fotovoltaicos y eólicos en montañas, campos y litorales de toda la UE. El resultado palpable de estas políticas no solo es el aumento exponencial del precio de la energía eléctrica, también suponen un deterioro sustancial del medio rural y marítimo.

III. Una explosión legislativa redundante y despótica que socaba la iniciativa privada, reduce la seguridad jurídica y hunde la inversión.

IV. Aumento exponencial de la burocracia, el gasto y la deuda pública que ha reducido en la misma medida la capacidad adquisitiva de la inmensa mayoría de los ciudadanos y sustrae fondos para la investigación aplicada, al tiempo que reduce fondos para la sanidad y la educación.

V. Una política de inmigración y asilo caótica e hipócrita (pues objetivamente favorece a las tiranías de donde proceden la mayoría de los inmigrantes y a las mafias que los traen) que ha conducido a la llegada de decenas de millones de inmigrados en las últimas décadas hasta llegar al 26% de la población total en Alemania, 14% en Francia y 13% en España. Los aspectos más obvios de esta descontrolada inmigración son una atención estatal costosa, junto con que la mayoría de sus integrantes no tiene la instrucción técnica y cultural que las industrias y servicios precisan en los países de la UE, al tiempo que es reacia, sobre todo la procedente de estados musulmanes, a la integración a la cultura aún mayoritaria de Europa.

VI. Sin ser el de mayor calado respecto al declive económico de la UE, si es muy representativo respecto el fracaso descomunal del automóvil eléctrico europeo. Sobre dicho fiasco pocos dudan que se impuesto bajo la batuta del Green New Deal justificados por consecutivos y numerosos informes perpetrados por la Agencia Europea de Medio Ambiente en los que se aseguran falsedades cientificistas y medias verdades como que los motores eléctricos son más eficientes que los de combustión, desdeñando con premeditación y alevosía la entropía de la batería en función de diversos factores como la temperatura.

Pero más indecente es la patraña que asegura que el coche eléctrico puede sustituir tal cual al impulsado por los motores de combustión interna accionados por energías fósiles. Y es una patraña descomunal porque es obvio que hoy por hoy, en la Tierra hay menos disponibilidad de elementos imprescindibles para su fabricación que para la fabricación de los impulsados por motores de combustión interna. Así, la fabricación, mantenimiento y desguace de baterías para los coches eléctricos son el gran problema, no sólo porque sean pesadas, caras y lentas de cargar, sino también porque están hechas con materiales escasos (mucho más que el petróleo) que, además, generan residuos muy contaminantes.

No menos sangrante es contemplar cómo la alianza de intereses espurios entre la casta política y el «capitalismo woky-verde” manipula los datos que desmontan su negocio. Por ejemplo, la entidad que gestiona las principales fundaciones de reciclaje de residuos electrónicos y pilas del Estado español, Recyclia, ha presentado en noviembre de 2024 un informe en el que asegura: «…el reciclaje de baterías de vehículos eléctricos aportará en 2030 el 84,50% del litio necesario para hacer nuevas baterías … además de recuperar 9.400 toneladas de materias primas fundamentales que permitirán fabricar 33.000 baterías sin necesidad de extraer nuevos recursos de este tipo».Por otra parte, estas baterías deben descargarse por completo por motivos de seguridad, para poder ser despiezadas y separados sus componentes. Hablamos de un procedimiento altamente contaminante que emite muchísimo CO2, es muy caro y, por lo tanto, poco rentable. Por lo que hasta ahora, la recuperación de litio de las baterías que han finalizado su vida útil en realidad no supera el 50% de sus componentes.

Por si el problemático reciclaje de las baterías no fuera un obstáculo importante, resulta que la concepción y diseño del automóvil eléctrico incluye la obsolescencia programada para las baterías de ion de litio con una vida útil máxima de 8 años o 5 para taxis y vehículos de alquiler.

Aunque estos datos se ocultan sistemáticamente por los medios sistémicos, poco a poco el boca oído y las evidencias, han alertado a los consumidores acerca de estos inconvenientes. Así, el descalabro del automóvil eléctrico europeo es la suma de un precio alto, desencanto ante las excesivas expectativas y el inevitable descenso de las subvenciones por falta de pienso para tanto jabalí. Según Bloomberg, las gigantes europeas del automóvil han invertido durante los últimos 6 años 35.000 millones de euros que prácticamente se han evaporado debido a los altos costes de producción al tiempo que las ventas globales de autos eléctricos se frenaban estrepitosamente en todo el mundo. Las recientes estimaciones de la patronal europea de fabricantes de coches, ACEA, conjeturan un magro incremento de ventas del 20% en todas las gamas (gasolina, diésel, híbridos y eléctricos puros), frente al 33% del año pasado y 60% del anterior. Por otro lado, ACEA prevé que las ventas de automóviles solamente eléctricos han caído en lo que llevamos de año un 43,9%.

Y ante la evidencia del cierre de factorías y supresión de nuevos proyectos, en vez de rectificar toda la Agenda climático-energética, a la plutocrática UE solo se le ocurre una política proteccionista hacia los subvencionados coches eléctricos chinos, cuan cataplasma para unos pocos meses.

Por último quiero señalar que el informe de Mario Draghi: “El futuro de la competitividad de Europa” de 400 páginas, confirma el declive ¿irreversible? de Europa, al analizar el cierre del diferencial de innovación respecto a Estados Unidos, la compatibilización de la descarbonización y competitividad, la mejora de la seguridad económica, junto con dos requisitos para lograrlo: más inversión y un refuerzo de la gobernanza europea. Sin embargo, Draghi insiste en preponderar el intervencionismo de la UE al recomendar como imprescindible y urgente, la emisión de 800.000 millones anuales de deuda conjunta de la UE, mientras que apenas toca la reducción de impuestos, burocracias inútiles e incentivos reales a la iniciativa privada además de persistir en la fracasadas políticas medioambientales y sociales derivadas de la Agenda 2030 y otros disparatados instrumentos causantes del actual declive.

LAS RIADAS CATASTRÓFICAS SON PARTE DE NUESTRA HISTORIA

Y SEGURAMENTE DE LA PREHISTORIA DE LA PENÍNSULA IBÉRICA

A todos los que apelan al cambio climático antropogénico (se refieren al calentamiento exclusivamente causado por la actividad humana) como causa principal de la catastrófica avenida o riada del pasado 29/30 de octubre en las regiones españolas de Valencia, Castilla la Mancha y Andalucía, sobre todo a los aparatos de AGITPROP de la Oficina Meteorológica Mundial (OMM), de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y todos sus repetidores, les ruego nos expliquen cómo pueden relacionar los datos siguientes con su acientífica hipótesis.
Antes, recordar lo obvio: el nahr Xúquer cuyo significado en árabe es «el río devastador», es el nombre con que los musulmanes llamaban al Júcar debido a sus periódicas avenidas que resultaban tan devastadoras como luego provechosas por los fértiles sedimentos que dejaban en las tierras circundantes. De las recientes riadas del Júcar, destaca la que produjo trágico colapso de la presa de Tous el 20 de octubre de 1982 que produjo más de 30 fallecidos. Recordemos también que el río Magro, ahora desbordado, es afluente del Júcar.

Pero quizá por las repercusiones de sus reiteradas riadas en la ciudad de Valencia, en concreto la del 14 de octubre de 1957, es el río Turia del que tenemos una relación más precisa, aunque incompleta, de avenidas documentadas que ha recopilado de archivos oficiales Vicente Moscardó Gil:

1088 una riada destruye el puente de Alcántara frente a la calle Sagunto.

1093 inundación extraordinaria.

1321 16 de octubre, palanca de los Catalanes, del Real, del Mar declinats i enderrocats.

1328 víspera de San Miguel, 28 de septiembre, peor que la de 1321, destruye todos los puentes existentes, de palanca, probablemente Serranos, Catalans, Real y el del Mar.

1340 6 de noviembre daños puentes Real, Serranos, Trinidad, se sacó en procesión el Lignum Crucis para pedir providencia.

1358 17 de agosto más de 400 muertos, se funda la Fábrica de Murs i Valls.

1403 22 de octubre, avenida notable.

1406 entre el 24 de octubre y el 4 de noviembre, 25 de octubre la palanca del Mar arrastrada por la corriente, 2 y 3 de noviembre.

1427 25 de octubre pont del Temple e cuatre arcades del pont dels Serrans.

1475 17 de noviembre, llovió tres días seguidos, avenida notable. 1476 avenida importante. 28 de octubre de 1487, derribadas pasarelas del Mar y Portal Nou.

1517 víspera de San Miguel, 28 de septiembre, derribado completo pont del Real, el puente del Mar quedó scalabrat.

1540 5 de octubre, 1546, 1555 nuevas inundaciones en Valencia y cuenca baja.

21 de octubre de 1577, 3 de agosto y 18, 22, 23 y 25 de septiembre de 1581 grandes inundaciones.

1589 19, 20 y 21 de octubre, desperfectos pont del Real, pont del Mar, que ya era de piedra.

1590 16 de septiembre inundación catastrófica. Se funda la Fabrica Nova del Riu, reforma de los puentes y construcción de pretiles.

12 de octubre de 1597, 26 de julio de 1610, 3 de diciembre de 1615, riadas catastróficas.

1651 octubre se inunda la plaza de Tetuán.

1672 12 de septiembre inundación y caída de un aerolito.

1676 12 de agosto daños Pont Nou.
26 de octubre 1680 y 12 de octubre de 1689 riadas con destrozos de consideración.

1695 30 de diciembre arrastre parte azud de Rovella.

1731 16 de septiembre el puente del Real en peligro.

1737 abril gran avenida. 1766 1 de febrero daños en azud de Rovella. 1770 24 de octubre y 4 de noviembre fuertes episodios de riadas, 21 de octubre de 1776 daños en pretiles, puentes y defensas, 24 de noviembre 1783 avenida grandes proporciones. 1793 fuertes episodios de lluvias torrenciales. 1 de septiembre de 1800, 17 de noviembre de 1805 y agosto de 1831 fuertes riadas.

22 y 25 de octubre de 1845 crecida y fuerte temporal. 17 de noviembre de 1855, 4 y 5 de noviembre de 1860, fuertes tormentas y 30 de mayo de 1861 avenida de notable.

1864 fuertes tormentas 4 de noviembre en San Carlos y consiguiente desbordamiento del Júcar. Avenidas notables en septiembre de 1867, 4 de mayo de 1868, 18 y 29 de septiembre de 1870.

El 1 de octubre de 1870 fuerte temporal e inundaciones, más epidemia de peste amarilla. 7 de septiembre de 1871 y 1875, 25 de noviembre de 1876 grandes avenidas del río.

1897 fuerte inundación, episodio de lluvias iniciado el 21 de octubre, 1 de noviembre crecida del Turia, inundaciones 9 y 10 de noviembre.
Riadas menores en octubre de 1902, y fuertes lluvias en 1921, 1922, 1923. 9 noviembre de 1932 y julio de 1933 avenidas sin graves destrozos.

1949 riada de las chabolas, víspera de San Miguel, 28 de septiembre: 41 muertos.

1957 14 de octubre, 81 muertos, la última riada.

1972 18 de junio, una riada llena el nuevo cauce de orilla a orilla por primera vez.

Fuente: Vicente Moscardó Gil, Ingeniero de Caminos jubilado. Desarrollador aficionado de iOS.