Los del Sindicato del Odio (incluida la Internacional) que se autodefinen “progresistas-igualitaristas”, no te matan por ser racista o fascista. Te llaman racista o fascista para matarte.
ÍNDICE
EL GRAN PECADO DE CHARLIE KIRK
DOBLE PENSAMIENTO Y DOBLE MORAL
EL ASESINATO DE IRINA ZARUTSKA
UN GOBIERNO QUE ODIA Y DISCRIMINA
EL SINDICATO DEL ODIO SUPREMACISTA CATALÁN
PREÁMBULO
Trate hace unas semanas en este blog sobre el odio político por considerar que, a pesar de ser un delito penado en muchos países, entre ellos España, tanto aquí como en Europa y América, y de otra manera aún más autoritaria en China y Rusia, es utilizado por los poderes políticos y mediáticos que se autodefinen como “progresistas”, como represión selectiva contra la divergencia ideológica, es decir, como censura y, peor aún, como represión contra los herejes de la corrección política woke, una tiranía que genera lo contrario de lo prometido: involución, puritanismo y opresión.
Son quienes levantan “muros contra la extrema derecha” y demás enemigos reales o inventados, los seudoprogresistas posmodernos en el poder, quienes se han erigido en jueces de la opinión y el lenguaje, imponiendo “su derecho a ofenderse” por absolutamente todo aquello que contradiga sus doctrinas. De esta manera, establecen, a través de la “neolengua inclusiva, sostenible y resiliente” del Ministerio de la Verdad, o de igualdad que el Gran Hermano es en eso flexible, cual es el lenguaje apropiado para manipular la percepción colectiva, cuáles son los insultos y acusaciones políticamente correctos y, por consiguiente, en los autos de fe posmodernos los acusados, vestidos con los sambenitos fascista, racista, heteropatriarcal, clasista, carca, nazi, homófobo, transfóbico, islamófobo, gordófobo, etc. escuchan su sentencia y reciben el castigo: desde borrar el cuerpo y el alma del hereje llamada cancelación en la hoguera pública, hasta, como le sucedió a Charles James Kirk (Charlie Kirk) el pasado 10 de septiembre en el campus de la Universidad Utah Valley, ante más de 2.000 personas, ser asesinado con premeditación y alevosía.
EL GRAN PECADO DE CHARLIE KIRK
El gran pecado de Charlie Kirk para el Sindicato del Odio fue ser un niño prodigio autodidacta que, desde muy joven, a través de su programa de radio, sus libros, su organización política y sus incesantes giras de conferencias, se convirtió en famoso divulgador de una ideología liberal-conservadora contraria al capitalismo globalista woke representado en Davos. Defensor del cristianismo, de la familia tradicional, crítico con la ideología de género, sobre todo con el transexualismo, contrario al aborto, la inmigración ilegal y la homofobia islámica era, vaya por Dios, además, amigo de Donald Trump.
Todas esas opiniones de Charlie Kirk son suficientes para que la inquisición posmoderna de los “progresistas-igualitaristas-wokes” lo declarase hereje y acreedor de los mencionados sambenitos. Empero, para mejor justificar su asesinato le llaman racista amparándose en declaraciones fuera de contexto como que Martin Luther King no fue una buena persona y que su legado era perjudicial. A este respecto, sostengo que santificar a una figura política implica un proceso de veneración que opaca su lado humano y sus posibles errores, pues con ello se limita la comprensión de su complejidad y su legado. Este fenómeno de santificación de los líderes ha sido aplicado por el socialismo y el comunismo hasta el delirio. Menos mal que hay algunos, desgraciadamente muy pocos, intelectuales de altura valientes que nos ilustran al respecto, por ejemplo, Antonio Escohotado estableciendo que «Marx es un impostor, un farsante, un hombre que ha vivido siempre de los demás…»
Y por mi parte añado, como lo fueron Lenin, Trotsky, Stalin, Mao, los Castro, Ho Chi Minh y Pol Pot. Todos ellos nacidos en altas cunas burguesas o en mansiones de prósperos hacendados, todos vagos rentistas y no pocos genocidas.
Ha sido extrapolando y manipulando cómo, dónde y en que contexto dijo esto o aquello Charlie Kirk, como el Sindicato del Odio (de aquí y de allá) le ha colgado el sambenito de racista para justificar su asesinato.
No, no han sido solo los “haters” y “trolls” subvencionados en las redes sociales, foros y chats quienes están justificando el asesinato de Charlie Kirk poniendo en su boca frases que jamás pronunció. También y de forma más repugnante aún, destacan en odio y mentira la Cadena SER, Cuatro, RTVE… y otros medios apesebrados. Por ejemplo Eldiario.es: «activista y comentarista ultra» o Pedro Vallín, periodista estrella de La Vanguardia: «el asesinato terrorista es política, Kirk se lo merecía por decir lo que pensaba, las palabras matan». Pero el culmen nauseabundo es el comentario del seudoperiodista supremacista catalán, Ignaci Guardans en el programa ‘Hoy por Hoy’ (Cadena SER): «Este fascista que han matado … era un fascista despreciable», mientras la también seudoperiodista del régimen sanchista, Angels Barcelo, aplaudía con las orejas mientras que la corresponsal de la cadena en Washinton, Sara Canals, distorsionaba la realidad con sus comentarios. El mismo repugnante estilo empleó Carles Francino también en la SER: «Nos han vendido la trampa de que todo es debatible. No es debatible que seas racista». Mientras tanto, el caricaturista Jordi de la Cruz alias Jota Jota (cuantos nombres y apellidos catalanes), publicaba en el progre-bilduetarra Diario de Noticias de Navarra la tira adjunta.
¿No les suena todo esto a aquel calumnioso «algo habrá hecho» que propagaba ETA para justificar sus crímenes? Al mismo tiempo, el mainstream del centro centrado, los socioliberales globalistas se ponen de perfil porque se han enterado que Charlie Kirk era amigo de Donald Trump.
DOBLE PENSAMIENTO Y DOBLE MORAL
Para evitar que los del Sindicato del Odio (incluida toda la Confederación Internacional) nos despiste, considero necesario recordar que sus cimientos los reveló George Orwell en su novela “1984” con el doble pensamiento (doublethink) y la doble moral. Esta herramienta de la distopía para imponer la ideología y mantener un control absoluto sobre la realidad y la memoria de la gente, consiste en un proceso de adoctrinamiento para que el “pueblo” acepte como verdadero lo que es evidentemente falso. Un saber y no saber, un ser consciente de lo que es realmente verdad mientras se dicen mentiras cuidadosamente elaboradas. Es sostener simultáneamente dos opiniones sabiendo que son contradictorias. Es emplear la lógica contra la lógica. Es sostener la amoralidad mientras se enarbola la moral. Es discernir que la democracia es imposible y que el Partido es el guardián de la democracia. Es olvidar cuanto fuera necesario olvidar y, no obstante, recurrir a ello, volverlo a traer a la memoria en cuanto se necesita y luego olvidarlo de nuevo; y, sobre todo, aplicar el mismo proceso al procedimiento mismo.
Mucho antes lo explicó el escritor, filósofo y político irlandés, Edmund Burke (1729-1797) en “Reflections on the Revolution in France” (1790) quien al analizar la Revolución Francesa llegó a la conclusión de que fue un movimiento antiliberal, disfrazado de progreso. Un populismo que reemplazó el concepto de justicia liberal ilustrado basado en la tradición y la razón práctica, por un sistema impulsado por un populismo basado en diversos derechos abstractos, con el fin de lograr el poder absoluto por parte de una élite minoritaria que se reivindicaba en el igualitarismo, “jugando a ser Dios”. Así, estableció que ese sistema populista inevitablemente conduciría a la violencia y la opresión. Y acertó de lleno.
EL ASESINATO DE IRINA ZARUTSKA
Apenas dos semanas antes del atentado contra Charlie Kirk, el 22 de agosto de 2025 en el tren ligero de Charlotte, en Carolina del Norte, fue apuñaleada hasta morir Irina Zarutska, una jovencísima refugiada ucraniana que se refugió en EE.UU. huyendo de la guerra y buscando una vida mejor. Su asesino es una bestia humana llamada Decarlos Brown Jr. que la acribilló por ser blanca, mientras los demás pasajeros miraban hacia otro lado sin auxiliarla. Pero como el asesino pertenece al “colectivo víctima de raza”, mientras que Irina era blanca y no militaba en el victimismo de la cuarta ola del feminismo, su asesinato brutal, espeluznante y sinsentido, el Sindicato del Odio (Confederación Internacional) se abstuvo de organizar manifestaciones masivas, arrodillarse en silencio, quemar el centro de ciudades y erigir estatuas en su memoria. Irina Zarutska era blanca, europea, por consiguiente, su sangre no rinde beneficios ideológicos.
UN GOBIERNO QUE ODIA Y DISCRIMINA
En general, el Sindicato de Odio suele ejecutar sus brutales ordalías paganas camuflando el hierro candente o el agua hirviendo de la cancelación al hereje con argumentos de autoridad y, como mencionado, ultrajando. Sin embargo, para maniobrar el embeleco justificativo de sus patrañas y corrupciones, Pedro Sánchez ha actuado sin subterfugios ni disimulos organizando, jaleando y subvencionado el boicot violento a la Vuelta Ciclista a España. Y este boicot lo ha perpetrado sabiendo que el equipo ciclista Israel no representaba al gobierno de Netanyahu, sino que es financiado por un judío canadiense. Pero lo de menos era la verdad sino el espectáculo y la bronca que le beneficia.

Así, Sánchez ordenó que el boicot a lo bestia de la Vuelta Ciclista a España se iniciara en Bilbao, al modo y manera en que lo hacía la ETA durante los años de plomo del tiro en la nuca y la bomba lapa: esparciendo chinchetas, dando banderazos a los ciclistas e invadiendo la carretera con el propósito de parar y tumbar a los ciclistas, mientras vociferaban el eslogan racista antisemita por antonomasia que difunden los terroristas de Hamás y sus secuaces: «Palestina será libre desde el río hasta el mar«. Por supuesto, a los palafreneros de Bildu les siguieron con los mismos violentos métodos los del Bloque Nacionalista Gallego cuando la Vuelta pasó por allí. Pero la apoteosis del odio antisemita violento lo perpetraron los secuaces de la alianza “progresista”: PSOE, Sumar y Podemos que juntaron en Madrid las jaurías de vascos y gallegos antiespañoles con los locales “anticapitalistas”. Y como todos ellos, envueltos en sus andrajos ideológicos desprecian y odian cuanto ignoran, odian a España y a todo lo que la represente como es la Vuelta.
Con esta bárbara acción el gobierno de Pedro Sánchez no solo puso en peligro a todos los ciclistas profesionales que no tienen responsabilidad alguna en lo que hace el gobierno de Netanyahu en Gaza, sino que, además, consumó un acto de judeofobia, de antisemitismo de la misma manera que en otras latitudes europeas, sobre todo en Bélgica e Irlanda, cometen al boicotear y cancelar escritores, artistas y científicos como: Elissa Wald, Lahav Shani, Matisyahu, Riff Cohen, Ester Rada, Rotem Viner Tchaikovsky, Skazi, Philip Simon, Aaron Levene, etc. etc. por el mero hecho de haber nacido en el seno de una familia judía, sin que ninguno tenga responsabilidad alguna en la guerra de Gaza.
En realidad, al gobierno de coalición PSOE-Sumar-Bildu-PNV-ERC y Junts a ratos, con Podemos como cipayo del guirigay, les importa una higa el sufrimiento de los habitantes de Gaza y de Israel. Su condena al Estado de Israel por genocida es una señal inequívoca de oportunismo sin principios y antisemitismo vulgar por cuanto si de verdad quisieran parar el sufrimiento, exigirían primero a Hamás la liberación inmediata de los israelitas secuestrados, dejar de utilizar a la población como escudos humanos y dejar de acaparar alimentos. Solo entonces tendrían autoridad moral para exigir a Netanyahu, como hacen muchos israelitas, una estrategia más humanitaria en su lucha contra el terrorismo islámico. Pero como ese no es el objetivo del contubernio odiador, lanzan al ruedo a las histéricas odiadoras Irene e Ione quienes callan como … el estado de esclavitud de las mujeres en las teocracias islamistas mientras gritan: «Madrid será la tumba del sionismo» y “¡no pasarán!” refiriéndose a los indefensos ciclistas cuan Pasionarias, si, aquella estalinista que se largó pitando cuando Franco pasó mientras Celia Gámez cantaba ¡Ya hemos pasao!.
Al mismo tiempo, las muertes de civiles en Gaza “sacude” la conciencia de Von der Leyen. Es natural, son muchas las víctimas. Las 850 ejecuciones en Irán en lo que va de año, ¿no sacuden nada la conciencia de la presidenta de la UE? Su conciencia, ¿acaso es de sacudidas selectivas como las de Sánchez?
Recordemos que cuando el 11 de marzo del 2004 estallaron las bombas en Atocha causando 192 muertos y 2.000 heridos para dinamitar y pervertir las elecciones que la izquierda tenía perdidas, Israel puso de inmediato todo su aparato de información antiterrorista a disposición de España. Y recordemos, y en la hemeroteca está, que los islamistas en Gaza y Cisjordania celebraron el atentado como una gran victoria con vítores y claxon de automóviles sonando.
Y como nota aclaratoria mantengo que hablar de palestinos no es, en rigor, hablar de unos ciudadanos de una nación, sino de gentes que no admiten el estado de Israel, al contrario de los más de 2 millones de ciudadanos de Israel que tienen los mismos orígenes y religión. Así, los «gazatíes» optaron por ser gobernados por una banda teocrática islamista en junio de 2007 llamada Hamás, banda financiada por Qatar y por la dictadura teocrática de Irán. Por ello, al contemplar a las disidencias anticapitalistas, LGBTTTIQA+, muppies varios y etarras desorejados ondeando la bandera de los terroristas de Hamás y de los cleptócratas de Al Fatah, recuerdo el Principio de Hanlon: «Nunca atribuyas solo a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez»
Y como no lo veras ni oirás fácilmente en los medios sistémicos, la Corte Penal Internacional de Justicia ha comunicado esta semana su decisión sobre la demanda interpuesta por Sudáfrica y las medidas cautelares que solicitaba contra el supuesto genocidio perpetrado por el Estado de Israel, estableciendo que no hay genocidio, que no puede exigir un alto el fuego y que no condena al Gobierno de Netanyahu.
EL SINDICATO DEL ODIO SUPREMACISTA CATALÁN

El Sindicato del Odio del nacionalismo catalán, supremacista de suyo, el 19 de agosto de 2025 envió a una caterva de energúmenos a vandalizar la heladería Dellaostia situada en el barrio de Gràcia de Barcelona, después de que Guillem Roma, consejero de distrito de ERC, denunciara en la red social X que su compañera había sido maltratada verbalmente por dirigirse en catalán a la trabajadora de la heladería que la atendía. La trabajadora solo le dijo a la señora cerril que habla perfectamente el español, que no la había entendido el sabor del helado que pretendía.
Fueron dos sinvergüenzas vividores de la xenofobia supremacista catalanista, Antonio Baños y David Casas, quienes en su mediocridad de jefecillos de la “Candidatura de Unidad Popular” (CUP), arremetieron con odio sañudo contra los propietarios argentinos de la heladería vandalizada por sus ladradoras huestes por hablar en español. Ellos, que viven de la olla podrida de anticapitalismo primario, del independentismo xenófobo, del ecologismo de arrabal tabernario y del feminismo desquiciado a lo Shulamith Firestone, ellos como arquetipos de odiadores que acusan a quienes no se pliegan a sus dicterios xenófobos, sentenciaron en X con indisimulado odio: “Este local es nuestro enemigo hasta que cierre”.
¿Y TANTO ODIO PARA QUÉ?
La respuesta concisa que no simplista es: para eternizarse en el poder. Un objetivo que pasa por establecerse como élite del futuro virreinato de España de la China del Partido Comunista de Xi.
No es paranoia, solo información pues, aunque España rehusó en 2018 firmar con China el macro-proyecto imperialista conocido como “Nueva Ruta de la Seda”, los acuerdos posteriores ratificados entre Sánchez y Jinping ampliando la ASOCIACIÓN ESTRATÉGICA INTEGRAL ENTRE CHINA Y ESPAÑA firmada en 2005 por Zapatero y Moratinos e ignorada por Rajoy, supone una adhesión incondicional a la mencionada estrategia para convertir España en un virreinato de China, donde reine el sistema del crédito social por puntos controlado por el Virrey Sánchez con su oligarquía político-plutocrática plegada al Partido Comunista de China.
Recordemos que la “Nueva Ruta de la Seda” oficialmente Iniciativa de la Franja y la Ruta (OBOR), es un proyecto económico y de infraestructura a gran escala aprobado en 2013 por el Partido Comunista de China dirigido por Xi Jinping, como geoestrategia hegemónica para desbancar a EE.UU. como gran potencia mundial, en palabras de Xi Jinping: «una importante arma mágica para reforzar la posición dominante del Partido, y para llevar a cabo el Sueño Chino del Gran Rejuvenecimiento de la Nación China». Este ambicioso plan pretende unir China con Eurasia, África, América Latina y otras regiones mediante el desarrollo de infraestructuras logísticas y la promoción de inversiones, cooperación económica y tecnológica por parte de China. Así, más de 150 países y 30 organizaciones internacionales han firmado el pacto con China, prácticamente todos los africanos e Iberoamericanos. De esta manera, China financia y desarrolla «la diplomacia de trampa de deuda«, dejando a muchas naciones, sobre todo en África, cargadas con préstamos que no pueden pagar…
