ODIO Y ESTAFA EN ESPAÑA

«Luchar por tener razón y luchar por encontrar la verdad son hechos incompatibles. Quien lucha por tener razón lo hará incluso a costa de la verdad, y quien lucha por encontrar la verdad lo hará incluso a costa de aceptar que no tiene razón» (Gallego Rey @mareaxenaterra – 18/08/2025).

La Diabólica Alianza ha impuesto la dialéctica del amigo-enemigo, dándole la razón a Carl Schmitt.

El cambio climático incide poco o nada en los Incendios de montes y casas

ÍNDICE

LA DIABÓLICA ALIANZA

LA MAGIA DE CONVERTIR UNA IDEOLOGÍA EN “CIENCIA”

BAJO EL VOLCÁN LOWRYANO

CIENTOS DE INSTITUCIONES Y ASOCIACIONES CONTRA EL ODIO EN ESPAÑA

EL ABRASADOR VERANO DE 2025

LOS INCENDIOS FORESTALES Y EL ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS

ALLÁ VAN LEYES DONDE QUIEREN REYES

 

LA DIABÓLICA ALIANZA

El Renacimiento marcó el surgimiento de la burguesía como clase social y, al mismo tiempo, instauró un cambio significativo hacia un sistema menos predeterminado socialmente, eliminando la inmovilidad de la cuna medieval que determinaba que si nacías villano morías villano. Fue la novel burguesía, compuesta principalmente por comerciantes y artesanos de las ciudades, quien desafió la estructura feudal tradicional y promovió la movilidad social basada en el mérito y la riqueza, en lugar de la herencia y el nacimiento.

Con la revolución industrial y agrícola nacida en Inglaterra en el siglo XIX que se extendió rápidamente a Bélgica, Francia, Alemania, Estados Unidos y Japón, se produce una transformación profunda en la estructura social, como consecuencia de la mutación de la mayoría del campesinado en trabajadores asalariados en las ciudades. Ello generó una masificación urbana colosal, una explosión demográfica y una movilidad social real que, por entonces, no fue constada por escritores e intelectuales, seguramente porque el trabajo infantil y las largas jornadas de trabajo que se asemejaban mucho al esclavismo, ensombrecían el avance que significaba el salario respeto al medieval trueque. Que no pocos terratenientes, comerciantes, artesanos y hasta algún versado obrero se convirtieran en empresarios, para la mayoría de los trabajadores y sobre todo funcionarios, profesores e intelectuales, no significaba mejora alguna porque estimaban que la inmensa mayoría de la nueva sociedad industrial estaba formada por “proletarios” aquellos que según Carlos Marx y Federico Engels «no tienen nada que perder, sino sus cadenas».

Con el retorcido y ahistórico argumento de que la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases, Marx establece que solo con la aniquilación de la odiosa burguesía capitalista, llegará la emancipación de los proletarios y la consiguiente sustitución del capitalismo por el socialismo y el comunismo. Sobre este trampantojo mental, el marxismo predica el odio contra los que se enriquecían con el trabajo ajeno. Y aunque el odio, de clase o de cualquier otro, es la manifestación más extrema del antagonismo consustancial a toda conciencia de identidad, y en la medida en que la conciencia de clase no deja de ser una marca de identidad, el antagonismo de clase, de no importa que clase, implica odio de los que pertenecen a un endogrupo identitario contra todos los del exogrupo o quienes no se identifican con ningún grupo social etiquetado. Es el bolchevique a ratos Máximo Gorki quien, a propósito de la misantropía de Lenin, escribió: “Amaba al pueblo. Lo amaba con responsabilidad. Su amor miraba muy lejos a través de las nieblas del odio”.

Que el antagonismo de clase tras la caída del Muro de Berlín, el posmarxismo y el capitalismo woke (ENLACE A DEL MARXISMO AL CAPITALISMO WOKE) lo hayan desplazado en favor de otros odios, en concreto los que alimentan la conciencia de identidad nacional, racial o de género, es solo un cambio estratégico forzado por las circunstancias.

Mutado el virus del odio de la lucha de clases marxista a la «interseccionalidad«, palabro derivado de intersección que en geometría se refiere al punto o conjunto de puntos donde dos o más objetos geométricos (como líneas, planos, superficies, etc.) se cruzan o comparten elementos comunes, lo fantaseó la abogada militante de teoría crítica de la raza, Kimberlé Williams Crenshaw para exponer la interrelación entre “los sistemas de opresión” que sintetiza metafóricamente con la imagen del cruce de avenidas. Así, Kimberlé Williams expone que «Cada avenida es un sistema de opresión. Para comprender la violencia que particularmente viven las mujeres negras, tendríamos que dirigirnos al punto en el que se cruzan el racismo y el sexismo, dos avenidas independientes, que se encuentran en la experiencia de ciertas personas». El problema es que con tanto cruce de avenidas en forma de sistemas de opresión, se producen confusiones tales que no hay manera de saber que opresiones son consubstanciales y por tanto no interseccionales. Semejante mogollón de diferentes sistemas de «opresión» por clase, género, raza, etnia, religión, etc. que interactúan y se superponen para generar sentimientos de desigualdad y discriminación no son fáciles de encajar, por ejemplo, la interseccionalidad entre «mujer» y «hombre negro heterosexual» ¿O los hombres negros heterosexuales no son equivalentes a los blancos o asiáticos victimarios de suyo?

La interseccionalidad y otros muchos derivados del trampantojo de la doctrina woke, es consustancial de la desarmonía interna del sistema de ideas, creencias y emociones de esta doctrina, por lo que me parece más preciso denominarla posmarxismo-wokeismo.

Aclaro que el posmarxismo-wokeismo del PSOE sanchista-zapaterista es difuso y oportunista, como antes lo fuera el marxismo-leninismo de los Largo Caballero y Negrín. De hecho, el PSOE lo aplica fundamentalmente en el metalenguaje inclusivo y en las leyes, forzados por sus imprescindibles alianzas para mantenerse en el poder, sabedores que la manipulación política del lenguaje moldea la opinión pública y permite avanzar en sus agendas a través de eufemismos propagandísticos. Por supuesto sus socios Sumar y Podemos, como hijos póstumos del marxismo-leninismo, abrazan con furor el posmarxismo-wokeismo enarbolando sin complejos la cultura de la cancelación y el odio sectario que comporta.

La estrategia principal del posmarxismo-wokeismo consiste en disfrazarse de bondad y justicia, con el victimismo como resorte emotivo. Así, el testimonio de la persona considerada oprimida es sagrado e incuestionable. No existe por tanto la objetividad ni búsqueda de la verdad, por el contrario, es la “experiencia vivida” el sentimiento como ley, pues «tu identidad racial, sexual o de género definirá el 100% de tu existencia». Así, para el posmarxismo-wokeismo, el cristianismo, la Ilustración, el movimiento filosófico de los siglos XVII y XVIII sobre los que se fundamenta Occidente, con sus valores de libertad individual, secularismo y la racionalidad del método científico, etc. solo son un artificio del hombre blanco hetero occidental: un vasto y sutil régimen autoritario.

Por consiguiente, todo aquel que no se autoidentifique con alguna o varias de las mencionadas contingencias de oprimidos wokes, «la  Catedral» descrita por Curtis Yarvin (también conocido como Mencius Moldbug) conformada por instituciones intelectuales, culturales, medios de comunicación, y think tanks “progresistas” o “wokeistas” que imponen y moldean la opinión pública, esa Ventana de Overton “progresista”, es automáticamente etiquetado como heteropatriarcal, racista, clasista, carca, fascista, nazi, etc. o con la retahíla de su neolengua orwelliana para patologizar al disidente a través del sufijo “fóbico”: “homofóbico”, “transfóbico”, islamofóbico, “gordofóbico”, etc.

Con todo, el posmarxismo-wokeismo no sería más que una doctrina marginal si no hubiera sido utilizado por el globalismo plutocrático, esa DIABÓLICA ALIANZA entre las elites dirigentes de las izquierdas social-comunista, incluidas las dictatoriales y ruinosas versiones del socialismo del siglo XXI iniciado por el Foro de Sao Paulo fundado en 1990 por Fidel Castro y Lula da Silva, al que siguió el Grupo de Puebla en 2019, hoy en pleno auge, con su supuesto enemigo conformado por la amoral plutocracia internacional globalista. De hecho, el globalismo plutocrático corporativista utiliza el wokeismo como su ramera ideológica para fragmentar a la sociedad, fomentar el separatismo, desbaratar a la familia, a la iglesia, a la nación para lograr la transferencia sistemática de la soberanía nacional hacia organizaciones internacionales que aspiran regir el mundo dictatorialmente. Entre esas organizaciones del globalismo woke son bien conocidas las llamadas capitalistas filantrópicas como la Fundación Bill y Melinda Gates, la Open Society Foundations de George Soros, las gestoras de fondos de inversión BlackRock, Vanguard Group y State Street, las gubernamentales como USAID desmantelada recientemente por Trump, las ONGs como Oxfam, Reporteros Sin Fronteras, Médicos sin fronteras, Human Rights Watch y Amnistía Internacional, las quince agencias de la ONU como el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la UNESCO, el Banco Mundial y el que menos llama la atención porque domina el cotarro contando con las élites políticas de izquierdas de todo el mundo, sobre todo de la española: el oligárquico y endogámico Partido Comunista de China (PCC) (ENLACE A CHINA COLONIZA ESPAÑA). Así, por si las declaraciones del mandamás del PCC, Xi Jinping en Davos a favor de SU globalismo no fueran lo sufrientemente concretas, describo una de las más recientes, en concreto en la reunión celebrada el 28 de marzo con los gerifaltes de las gestoras de fondos y empresas del capitalismo woke internacional en el Gran Palacio del Pueblo en Beijing, donde Xi Jinping sostuvo que: «el multilateralismo es la única opción para solventar las dificultades y los desafíos que enfrenta el mundo, y la globalización económica constituye una corriente histórica imparable. China persiste en el verdadero multilateralismo, promueve una globalización económica universalmente beneficiosa e inclusiva». Es decir, describe la imposición del crédito social chino que sintetiza la consigna de Davos: “En 2030 no tendrás nada y serás feliz”. Nada, ni familia, ni patria, ni vivienda en propiedad, ni Dios.

Asimismo, la DIABÓLICA ALIANZA entre el “posmarxismo-wokeismo” y la plutocracia globalista incentiva la inmigración desaforada de magrebíes, africanos, asiáticos e iberoamericanos hacia Europa, EEUU y Canadá incurriendo con ello en el tráfico de esclavos del siglo XXI, mientras que camufla su racismo mediante el empleo implacable de la mayoría de los medios que domina aplicando la cancelación al disidente al que tacha de lo que ellos son: “xenófobos”, “racistas”. Al mismo tiempo, la DIABÓLICA ALIANZA emplea enormes herramientas de dominio y manipulación para su negocio, sobre todo para sus negocio, destacando el cambio climático antropogénico (ENLACE AL APOCALIPSIS CLIMÁTICO) y LA AGENDA 2030 aprobada por la Asamblea General el 25 de septiembre de 2015 junto con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Dicha agenda es un monumento a la demagogia descarada con párrafos que ni Pericles se atrevería a escribir: «Nos comprometemos a poner fin a la pobreza en todas sus formas y dimensiones, lo que incluirá erradicar la pobreza extrema de aquí a 2030». Sobre la hipótesis “consensuada” del cambio climático antropogénico erigida sobre las discutibles proyecciones sobre el clima realizadas por el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU, se ha establecido un relato culpabilizador indiscutible so pena de ser declarado “negacionista”, sinónimo de herético con el que condenaron a Galileo por negar el por entonces consenso geocentrista, con el que los gobiernos de los países occidentales, sobre todo la Unión Europea, han montado una enorme tela de araña de subvenciones, créditos y bicocas de las que se nutren mesnadas de burócratas y parásitos y se enriquecen empresas multinacionales que practican el «greenwashing» (lavado verde ecologista) y obtienen ganancias y suculentos contratos por su “fuerte compromiso con los “Objetivos de Desarrollo Sostenible” (ODS) y los principios del Pacto Mundial de la ONU. Algunas incluso han recibido reconocimientos por su gestión de los criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza).

Para cebar el negocio y amedrentar a los contribuyentes del erario para que paguen mansamente los confiscatorios impuestos para “frenar” el cambio climático, pues todos somos culpables de las deletéreas emisiones de CO2 pero unos; usted, mucho más que otros, nosotros los concienciados, difunden enormes campañas y “manifiestos por el clima” perpetradas por gobiernos que subvencionan asociaciones ecologistas, de consumidores, sindicatos, plataformas, ONGs, etc. incluyendo grotescas puestas en escena de adolescentes con síndrome de Asperger como Greta Thunberg quienes, al parecer, perciben el desastre del cambio climático mejor que los físicos, ingenieros o geólogos que dudan de un “consenso” que de serlo no es científico. Por supuesto, el gobierno que encabeza el PSOE de Pedro Sánchez con su orwelliano Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, apuntalado por los diputados de Sumar, ERC, Junts, EH Bildu, BNG, PNV y Coalición Canaria, perpetran leyes como la Ley 7/2021, de 20 de mayo, de Cambio Climático y Transición Energética, la Ley 7/2022, de 8 de abril, de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular, el Reglamento de Restauración de la Naturaleza redundante y más nefasto aún que la Ley de Restauración de la Naturaleza de la UE.


Ante esta realidad la BATALLA CULTURAL de la opinión pública contra esta DIABÓLICA ALIANZA adquiere una relevancia absoluta teniendo en cuenta que cuentan con decenios de ventaja.

LA MAGIA DE CONVERTIR UNA IDEOLOGÍA EN “CIENCIA”

Creo no equivocarme al entender que para no pocos de aquellos que peinamos canas hace unos cuantos años, la situación que vivimos ahora nos recuerda demasiado a los tiempos de la Guerra Fría, aunque la estafa intelectual comenzara mucho antes incluso del infausto “I Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura” de 1935. Sucedió cuando Vladimir Ilʹich Lenin encargó en 1919 a su amigo de exilio en Suiza, Willi Munzenberg, organizar “la guerra cultural a favor de la dictadura del proletariado soviética” dentro de la recién creada Internacional Comunista más conocida como Komintern. Así, el eficaz Munzenberg fundó el primer aparato internacional de agitación y propaganda basado en la cooptación de intelectuales y artistas a favor de la flamante URSS llamada “Sociedad de Amigos de la Unión Soviética”. Fueron esos primeros contactos los que facilitaron a Münzenberg la construcción del “Münzenberg Trust” que incluía periódicos y revistas en varios países europeos y las productoras-distribuidoras Prometheus y World Film.

Con la Sociedad de Amigos de la Unión Soviética y sus extensos medios de comunicación, Munzenberg logró dos metas sustanciales; la primera lograr el “consenso” generalizado de que el marxismo-leninismo era científico. La segunda fue consecuencia de la primera; si el marxismo-leninismo era ciencia, una auténtica ley de la naturaleza, aquel que criticara o desafiara la política soviética era un negacionista reaccionario, un canalla que no merecía vivir, mientras que apoyarla era prueba infalible de poseer un espíritu progresista, comprometido con todo lo que era mejor para la humanidad. Con estos sagaces instrumentos que luego desarrollaría Antonio Gramsci en la necesidad de trasladar la lucha de clases al terreno de la cultura de masas, la Unión Soviética de Lenin, pero sobre todo la de Stalin, obtuvo el apoyo de personalidades de la talla de Ramón María del Valle-Inclán, Gregorio Marañón, Eduardo Ortega y Gasset, Pío Baroja, Victoria Kent, Jacinto Benavente, Luis Jiménez de Asúa, Wenceslao Roces Suarez, Manuel y Antonio Machado, Federico García Lorca, Miguel Hernández, María Teresa León, Rafael Alberti, Pablo Neruda, Diego Rivera, Frida Kahlo, David Alfaro Siqueiros, André Gide, Bertolt Brecht, Arthur Koestler, Ignazio Silone, Ernest Hemingway, Stephen Spender, Richard Wright, John Dos Passos, Louis Fischer, André Malraux, Dorothy Parker, Pablo Picasso, Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Louis Aragón, Walter Benjamin, Nehru, Ho Chi Minh (quien luego fue dictador comunista en Vietnam), etc. La mayoría fueron incondicionales defensores de la dictadura soviética y prefirieron ignorar o minimizar los crímenes del régimen estalinista, como los procesos de Moscú y siguientes purgas, el Holodomor y el Gulag, que solían justificar como errores necesarios en la construcción del socialismo. Otros se alejaron disimuladamente para no perder influencia en ambos lados. Solo unos pocos como André Gide, Arthur Koestler, Ignazio Silone, Louis Fischer y George Orwell denunciaron al estalinismo si bien, fue el sociólogo y filósofo francés, Raymond Aron quien dedicó su vida a una defensa lúcida de la libertad y contra el falso igualitarismo marxista que culmina con “El opio de los intelectuales” (1955) donde denuncia el doble rasero moral de muchos pensadores franceses que criticaban con dureza a las democracias liberales mientras justificaban, o incluso celebraban, los crímenes del comunismo soviético y luego los de Mao Tse-Tung en China y de los Castros en Cuba que aún perduran. Aquel milagro de convertir el marxismo-leninismo en ciencia ha sido repetido con notable éxito por la DIABÓLICA ALIANZA, aplicando la desinformación en los medios de comunicación, el adoctrinamiento en las escuelas y, en muchos casos, las leyes sancionadoras que imponen quienes nos gobiernan tanto en España como en la UE. Del mismo modo, la obsesiva repetición del término «sostenible» y la ubicua presencia del logo multicolor de la Agenda 2030, son signos del nuevo totalitarismo que nos están colando por la puerta de atrás en una sociedad debilitada por la Cultura del Miedo y por la pérdida de referentes morales.

De hecho, la Agenda 2030, además de monumento a la demagogia descarada, es el manifiesto del “posmarxismo-wokeismo” y la plutocracia globalista que, naturalmente, imita los planes quinquenales de la URRS y de China (donde ahora está vigente el decimocuarto Plan Quinquenal 2021-2025). Así, el Plan Decenario Global o Agenda 2030 (ENLACE AL DOCUMENTO DE APROBACIÓN DE LA AGENDA 2030) como sus antecesores quinquenales, aspira a controlar la totalidad de la vida de los individuos, incluyendo qué y cuánto comen, y qué y cuánto consumen. Eso sí, en sus cuarenta páginas la palabra «sostenible» aparece mencionada 223 veces y la palabra inclusivo, 23. Por el contrario, el término «libertad» sólo se menciona en 3 ocasiones, «familia» sólo en 1 y «propiedad privada», ninguna. Ya saben, «No tendrás nada y serás feliz».

Hay que reconocer que la DIABÓLICA ALIANZA está logrando la mayoría de sus objetivos: asfixiar el libre pensamiento, crear un miedo generalizado a disentir y generar sentimientos de culpa. Claro que cuenta con enorme poder, sobre todo en la UE que convierte en ley cada uno de sus deseos, el antepenultimo es que las empresas de IA deberán eliminar contenidos “que inciten al odio, radicalicen o sean falsos” norma que, por el momento, “son ‘voluntarias’, como lo era el Código de Conducta sobre Desinformación de 2018, hasta que pasó a ser obligatorio en enero de 2025.

Trascurridos 10 años de implantación de la Agenda 2030 con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), a pesar de los enormes recursos públicos empleados, los datos demuestran que ningún país del mundo parece estar en camino de lograr ni la mitad de los objetivos para la fecha límite.

BAJO EL VOLCÁN LOWRYANO

Bajo el volcán lowryano en que han convertido la Península Ibérica, los meteorólogos estrellas de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) con sus mapas rojo intenso que se amarronan hasta el negro por las olas de calor, sus fenómenos meteorológicos adversos rojísimos, las malvadas calimas, las catastróficas DANAs, los enormes incendios forestales y demás adversidades que generamos los vasallos del erario porque, nos aseguran los meteorólogos estrellas señalándonos, somos culpables del calentamiento global basado en la hipótesis del cambio climático antropogénico. Y justo en el centro, en la caldera, se ubica el Complejo de la Moncloa. El Complejo de la Moncloa es la representación cabal de la enorme expansión del estado español que demuestran los datos, el más evidente el del gasto público que en 1975 absorbía el 25% del PIB a un despilfarro que en 2024 alcanzó el 45,4% del PIB y subiendo.

Ubicado en el noroeste de la Villa de Madrid y circunvalado por el este con la A6 y rodeado por edificios e instalaciones de la Universidad Complutense, se encuentra el palacete de La Moncloa rodeado de jardines reconstruido por Diego Méndez en 1953, destinado a hospedar a jefes de Estado y altas personalidades en visita a España. Por motivos de seguridad, debido al incremento de atentados terroristas de ETA y los GRAPO, el gobierno de Adolfo Suárez decidió en 1977 trasladar la sede de la Presidencia del Gobierno (en realidad del presidente del Consejo de ministros o primer ministro) al Palacio de la Moncloa. Pero como a Felipe González Márquez, acostumbrado a las anchuras del establo de vacas paterno de Sevilla, el palacio se le quedaba pequeño, hizo construir un pabellón anexo y el Edificio del Consejo de ministros en 1989. José María Aznar hizo construir una pista de pádel. Fue con José Luis Rodríguez Zapatero cuando se construyó el Edificio de la Vicepresidencia para Teresa Fernández de la Vega, y la ampliación a edificios y fincas colindantes hasta los 16 edificios actuales que, con jardines, aparcamientos, zonas de recreo, búnker, hospital y parque móvil, conforman 18,5 hectáreas que, cuan flujo piroclástico, alberga a cerca de tres mil políticos y burócratas.

Obvio es que el Estado de la Autonomías es mucho Estado pues La Casa Blanca apenas tiene 7,2 hectáreas, 5.100 m² construidos y trabajan 1.600 personas y el Hôtel de Matignon unas píricas 3 hectáreas y laboran 500 funcionarios, en consecuencia, el Complejo de la Moncloa es el paradigma del Gran Hermano pantagruélico donde tecnofeudalismo y burofeudalismo campan por sus fueros. Así lo hacía Francisco José Salazar, la mano que mecía la cuna y ponía la “gasolina” al Peugeot 407 de Pedro Sánchez hasta que por sus «comportamientos inadecuados con mujeres del partido” tuvo que dimitir como secretario general de Planificación Política de la Presidencia del Gobierno y secretario de Análisis y Acción Electoral, dentro de la secretaría de Organización del PSOE. Ante el trance de tener que nombrar otro sustituto del apresado Santos Cerdán, a finales de julio del corriente Sánchez perpetró un convoluto de medidas camufladoras que incluyeron la Unidad Especial para Vigilar las «campañas de desinformación y odio» en redes sociales. ¿Otro chiringuito o más telepantallas omnipresentes de vigilancia?

Lo indudable es que vigilantes no faltan pues la lucha contra el odio de los OTROS por parte del PSOE sanchista y sus secuaces es obsesiva y acapara enormes recursos del estado pantagruélico español de las autonomías.

CIENTOS DE INSTITUCIONES Y ASOCIACIONES CONTRA EL ODIO EN ESPAÑA

Comienzo por las poderosas (por presupuesto y burocracia) del gobierno de Sánchez como la Oficina Nacional de Lucha Contra los Delitos de Odio (ONDOD) dependiente de la Dirección General de Coordinación y Estudios de la secretaria de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior Grande-Marlaska, que va con el III Plan de Lucha contra los Delitos de Odio y la ejecución de 109 medidas articuladas.

No menos opulente es el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) dependiente de la Secretaría de Estado de Migraciones del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones cuya principal función es la “monitorización del discurso de odio en las redes sociales Facebook, Instagram, TikTok, YouTube y X a través del Sistema FARO y ALERTODIO.

Por si no hay vigilantes suficientes contra el odio, tenemos la Agencia Estatal de Investigación (AEI) del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades cuyo fin es: «favorecer el desarrollo de mecanismos que protejan a la sociedad frente a los continuos bulos, fake news e informaciones maliciosas que ponen en peligro la seguridad de los ciudadanos y, por extensión, a todo el Estado». Para ello dispone de caudales generosos, por ejemplo, el julio pasado anunció la concesión de 245 millones de euros a 256 proyectos en la Propuesta de Resolución Provisional de Proyectos en Colaboración Público-Privada 2024 ha destinado más de 6,3 millones de euros a la lucha contra la desinformación a través de 57 proyectos de investigación y colaboraciones con empresas ¿Y qué tipo de empresas aceden a estas bicocas? Imagínenlo.

Otras instituciones y organismos del gobierno central, de los 17 autonómicos y de numerosas ciudades y pueblos, están dedicados exclusivamente a perseguir el delito de odio, destacando, entre otras, la Comisión Permanente de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia, la Fiscalía contra los Delitos de Odio y Discriminación, la Comisión Nacional Contra la Violencia en los Espectáculos Deportivos, aunque existen cientos de “Mesas Locales contra los Incidentes de Odio” (MLIO) o de nombres similares en ciudades y pueblos de España.

Por si no hay suficientes instituciones combatiendo el odio en España, se suman asociaciones, lobbies y ONGs por doquier. Así, la Oficina Nacional de Lucha Contra los Delitos de Odio (ONDOD) dispone de un listado de recursos por provincias donde, además de las delegaciones de los organismos mencionados, se incluyen decenas de organizaciones dedicadas a combatir el odio, destacando por su implantación el Observatorio de los Delitos de Odio y Discriminación, SOS Racismo, Movimiento contra la Intolerancia, Fundación Secretariado Gitano, Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), Andalucía Acoge, Amnistía Internacional, FELGTB (Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales), AACDO (Abogados y Abogadas Contra los Delitos de Odio), Mesa Local contra los Incidentes de Odio (MLIO), Creando huellas, ONG Rescate Internacional, CONVIVE Fundación Cepaim, Red Acoge, Contra la aporofobia Hogar Sí, Movimiento contra la Intolerancia, etc. etc.

El delito de odio está tipificado en el artículo 510 del Código Penal que castiga con prisión de 1 a 4 años y multa de 6 a 12 meses a los siguientes sujetos: «Aquellos que públicamente fomentan, promueven o incitan directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo, una parte del mismo o contra una persona determinada por razón de su pertenencia al grupo, por motivos racistas, antisemitas, antigitanos u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad sexual o por razones de género, aporofobia, enfermedad o discapacidad».

«Quienes producen, elaboran, poseen con la finalidad de distribuir, facilitan a terceras personas el acceso, distribuyen, difunden o venden escritos o cualquier otra clase de material o soportes que por su contenido sean idóneos para fomentar, promover, o incitar directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo, una parte del mismo o contra una persona determinada por las mismas razones del punto anterior».

«Quienes públicamente niegan, trivializan gravemente o enaltecen los delitos de genocidio, de lesa humanidad o contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado o enaltecen a sus autores, cuando se hayan cometido contra un grupo o una parte del mismo, o contra una persona determinada por las mismas razones anteriores cuando de este modo se promueva o favorezca un clima de violencia, hostilidad, odio o discriminación contra los mismos».

Además, en España existen unas cuantas leyes que abordan el odio y la discriminación, tanto estatales como autonómicas, por ejemplo, la Ley 15/2022, de 12 de julio, integral para la igualdad de trato y la no discriminación, la Ley 4/2023, de 28 de febrero, etc. etc. Y por si fuera poco, ministerios estatales y autonómicos han perpetrado sus versiones sobre este delito, por ejemplo, según el Ministerio del Interior dirigido por el magistrado, Fernando Grande-Marlaska Gómez, un delito de odio es «cualquier infracción penal, incluyendo infracciones contra las personas o las propiedades, en las que la víctima, el local o el objetivo de la infracción se fundamente por su “conexión, simpatía, filiación, apoyo o pertenencia a un grupo”, ya sea real o percibida…». AGÁRRENSE PORQUE DESCRIBEN COMO ODIO LA “OKUPACIÓN” DE LA VIVIENDA DE OTRO. Y nosotros sin enterarnos.

En España, el régimen democrático instaurado en 1978 que derivó en un bipartidismo imperfecto matizado por los nacionalismos supremacistas de Vascongadas y Cataluña, fue trastocado por la estrategia de la confrontación consumada por Rodríguez Zapatero y plasmada en la Ley de Memoria Histórica en 2007, basada en la falacia grosera histórica que establece que el Frente Popular, según lo dictaminado por la Internacional Comunista de Stalin, conformado en 1936 por PSOE, PCE, ERC, POUM, PRRS y UGT era el culmen de la democracia, aunque apenas 16 meses antes perpetraran un golpe de estado sangriento que fracasó y consiguieran el poder a través del fraude y violencia en febrero de 1936. Por supuesto según la historia oficial blanqueadora del PSOE impuesta por ley, Stalin envió a sus esbirros y sus armas para salvar la democracia, mientras que los socialistas y comunistas nacionales y extranjeros que en estos lares combatieron, a veces contra Franco y a veces contra otros republicanos, lo hicieron por la libertad. De esta manera, Zapatero no reabrió una herida ya curada, sino que apuñalo la convivencia social y política dividiéndonos entre quienes se proclamaban legítimos sucesores de aquella nefasta II República: PSOE, PCE y ERC y los grupos surgidos de sus entrañas, mientras que aquellos que no comulgaban con su montaje ahistórico devenían en sucesores del franquismo. Y como el franquismo es el mal sin mezcla de bien alguno, impusieron e imponen un clima de asco y odio al adversario pues para ellos la derecha y la derecha extrema son moralmente deleznables. Se lo difícil que es responder a esta estrategia, ya que no contestar una ofensa equivale a aceptarla, y contestar supone entrar en su terreno, en una realidad definida por la degradación de los interlocutores, pero achantarse es morirse de impotencia.

EL ABRASADOR VERANO DE 2025

El verano de 2025 en España con relación al ámbito político está resultando más dramático y estrafalario que de costumbre. Y si bien hace calor como de costumbre en verano, las alarmas rojas tirando a negras de la Aemet que repiten como loritos los medios sistémicos (modelo subsidiado polarizado), multiplican la angustia de la población como pretenden. Estas campañas basadas en sempiternas advertencias proferidas por la Aemet gubernamental, han sido diseñadas siguiendo la consigna de Joseph Goebbels: «una mentira mil veces dicha, se convierte en una gran verdad». De esta manera, nos mortifican asegurando por fas o por nefas que el cambio climático es causante de si hace frio, de si hace calor, de si llueve mucho, de si hay sequía, de si los trenes y las catenarias se averían, de si hay inundaciones catastróficas, de si hay un apagón eléctrico general de más de 24 horas en toda la península Ibérica y, por supuesto, ahora, de la plaga de incendios forestales que están arrasando España.

Estamos ante una campaña alevosamente premeditada para producir en la población el conocido efecto de verdad ilusoria que implica la transposición de responsabilidad para atribuir culpas o errores al que no tiene responsabilidad alguna y paga religiosamente los impuestos, al tiempo que el verdadero responsable o responsables se van de rositas. El caso es que el verano político empezó muy teatrero. Así, entre ola de calor que viene y ola de calor que va, la función del sainete tragicómico comenzó con la difusión de un manifiesto de adhesión inquebrantable al caudillo de España, perdón digo de un manifiesto de apoyo a Pedro Sánchez por parte de un centenar de notables que recuerdan el estribillo de la canción de Jacques Brel “Les bourgeois” «los burgueses son como los cerdos, mientras más viejos, más tontos». Al mismo tiempo, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, declaraba que el hijo pequeño de Juana Rivas «teme por su vida si vuelve con su padre», un juicio de intenciones que, si le colocamos el sufijo que tanto gusta a DIABÓLICA ALIANZA e inventamos la “padrefobia”, Rego estaría cometiendo un delito de odio tipificado en el artículo 510 del Código Penal.

Entrado julio, una serie de acontecimientos indignantes acaecieron en poblaciones tan diversas y distantes como Alcalá de Henares, Sabadell y Torre-Pacheco. En Alcalá un inmigrante ilegal supuestamente menor de edad residente en el centro de inmigrantes ubicado en la ciudad, asaltó a una muchacha de 21 años, le pegó una paliza, la violó y en el colmo de la humillación, la obligó a hacerse una fotografía con él. Los vecinos indignados que protestaron contra la salvaje violación fueron tildados de xenófobos, racistas por, entre otros, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, y apaleados por la policía de Grande-Marlasca.

En Sabadell los vecinos que protestaban contra los violentos okupas magrebíes también fueron tildados de xenófobos, racistas y apaleados por los Mossos de Illa. En Torre-Pacheco, un hombre de 68 años del pueblo fue apaleado y robado por dos inmigrantes ilegales magrebíes y, como en las anteriores, las manifestaciones de protesta fueron reprimidas con contundencia y miembros del gobierno como la ministra de Igualdad, Ana Redondo aseguró la necesidad de rechazar los «discursos xenófobos y racistas», mientras que Sumar y Vía Democrática Obrera (partido marroquí) y todos los medios afines tacharon a los protestantes de neonazis xenófobos.

En fin, el ayuntamiento de Jumilla con los votos del PP y VOX, aprobó una norma que dice que los espacios deportivos del Ayuntamiento deben usarse «exclusivamente para el ámbito deportivo, o para actividades organizadas por el Ayuntamiento«. Pero como los musulmanes de la zona suelen celebrar sus festividades religiosas en el polideportivo, los adjetivos usuales de xenofobia, islamofobia y demás lindezas contra los concejales que aprobaron la norma, manipulando su contenido, desencadenaron la consiguiente caza de fachas por parte del gobierno de Sánchez apoyado por sus medios, sobre todo por el equipo de opinión sincronizada, y hasta por la Conferencia Episcopal Española quien, al ser criticada por Santiago Abascal, redobló sus descalificaciones contra VOX a través de su Presidente Monseñor Luis Javier Argüello García quien, en un mensaje de X-Twitter justificaba las declaraciones a favor de los musulmanes y mostraba su auténtica ideología que el mismo Lenin aplaudiría: «No es posible abordar el asunto de las migraciones sin abordar simultáneamente sus causas en el conflicto capital-trabajo en la economía y sus consecuencias políticas para organizar la convivencia. Ni capitalismo ni individualismo son la solución. ¡Dignidad humana y bien común!».

No menos esperpéntico resultó el traslado a cuenta gotas de menores inmigrantes ilegales a la Península desde Canarias en vuelos comerciales con un enorme costo por viajar más acompañantes que “menas”. Claro que si tenemos en cuenta que el estado español ha destinado más de €1.458 millones en solo 3 años (2022-2024) a ONGs que gestionan la acogida de inmigrantes irregulares, unos fondos sin licitación pública abierta que siempre se llevan Cruz Roja, la Asociación Comisión Católica Española de Migraciones (Accem), Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), Fundación Acción Integral con Migrantes (Cepaim), y Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad MPDL. Son casi 10.000 € por cada inmigrante irregular como demuestra en su blog Sergio Verdugo … cuando la solidaridad se convierte en negocio.

LOS INCENDIOS FORESTALES Y EL ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS

Mientras que el estado (gobierno central, autonomías y ayuntamientos) han invertido un 50% menos en prevención de incendios forestales (de €364 millones en 2009 a €175 en 2022 como último dato publicado), el gobierno central, sobre todo el presidido por Pedro Sánchez, ha aumentado exponencialmente los chiringuitos poblados de burócratas del PSOE y aledaños que dicen estar dedicados a cuidar los montes, la biodiversidad, los ecosistemas con todos sus animalitos.

Y cuando parecía que la coreografía se dulcificaba con un tórrido agosto en que los gobernantes del inmenso estado de la autonosuyas y Felipe VI tomaban sus inmerecidas vacaciones, sobre todo el Puto Amo con su esposa, sus cuñaos y sus compinches Zapatero e Illa viajando en nuestros Falcons y Super Pumas a Lanzarote para “okupar” el palacio de La Mareta (la ley 50/1997, de 27 de noviembre ni ninguna otra ley o reglamento establece que el presidente del gobierno tenga derecho a vacaciones pagadas en un palacio patrimonio del estado), estalla una avalancha de incendios forestales catastróficos por su amplitud y daños, sobre todo por las personas fallecidas y heridas. Y como ya es costumbre por lo sucedido con la pandemia de COVID, la erupción del volcán de la Palma en 2021 y la riada de Valencia, Castilla la Mancha y Andalucía en octubre de 2024, en vez de provocar la INMEDIATA REPUESTA SOLIDARIA DE TODO EL ESTADO, los ministros de Sánchez, sobre todo los Oscars Puente y López, se lanzaron en camisa de verano y de vacaciones, a mofarse públicamente de los gobernantes del PP en las CC.AA. asoladas por los incendios. Insensibles a la desgracia, los ministros aprovecharon la desdicha de muchos para obtener rédito político a través de insultos en pleno y constante caos ferroviario. Amorales sin escrúpulos, twittearon con indisimulado odio contra la «fachosfera», llamando «sátrapas sinvergüenzas», «testaferros con derecho a roce», «periodistas lacayos a sueldo» etc. a sus enemigos al tiempo que su jefe: “El Puto Amo”, de vacaciones repetía la jugada de las anteriores catástrofes: «Si necesitan más recursos, que los pidan».

Tras una semana de devoradores incendios, Pedro Sánchez interrumpió unas horas sus inmerecidas vacaciones para visitar fugazmente zonas afectadas por los incendios en Orense y León y, en vez de anunciar medidas concretas para prevenir y apagar los incendios, anunció que su gobierno propondrá un pacto de estado para la mitigación y adaptación a la emergencia climática del país. Semejante necedad producida en las zahúrdas del Complejo de la Moncloa, tiene como objetivo quitarse la responsabilidad de encima, cuando sabe que, de media, en España se producen alrededor de 10.000 siniestros que queman más de 100.000 hectáreas, de los cuales hasta el 95 % se debe a causas humanas (55 % provocados y 23 % debido a negligencias y accidentes) media que este año se está superando con creces respecto a los provocados. Entonces, si la inmensa mayoría de los incendios forestales han sido provocados o consecuencia de negligencias ¿QUÉ PINTA AQUÍ EL CAMBIO CLIMÁTICO? Nada. Fuese y no hubo nada, pero nada de nada. Sin duda, la conservación, explotación, biodiversidad, ecosistemas, conservación de las especies y prevención de incendios forestales es un asunto que abarca muchos aspectos socioeconómicos que desbordan las materias técnicas de la ingeniería de montes. Destacan la despoblación rural, la falta de rentabilidad económica y la merma de usos tradicionales, sin embargo, hay otros motivos que inciden en la proliferación de incendios forestales.

Es de sobra conocido que detrás de los incendios forestales hay suculentos negocios. Desde la extinción con medios aéreos, bomberos, logística, equipos de extinción, seguridad, etc. fondos públicos para la recuperación de las zonas desbastadas y regeneración de pastos, aprovechamiento barato de la madera quemada, recalificaciones que, aunque la Ley de Montes impide edificar en suelo forestal quemado durante 30 años, existen excepciones legales como que el cambio de uso está justificado por “interés público”, para infraestructuras clave (carreteras, industrias, etc.) o si el plan urbanístico estaba aprobado antes del incendio, lo que en la práctica, permite muchas recalificaciones tras el fuego. Resultado: se invierte más en apagar que en prevenir.

La catastrófica realidad de los montes de España expone que la descentralización formal del sistema de prevención y apagado de incendios no ha sido acertada por muchos motivos, entre otros, porque las demarcaciones políticas de las CC.AA. no coinciden con las geográficas. El caso del incendio valle de Valdeón esta semana, enclavado en el Parque Natural de los Picos de Europa, ante la falta de medios de extinción por parte de las tres comunidades autónomas que lo abarcan: Asturias, Cantabria y Castilla y León, fueron los angustiados vecinos quienes se organizaron y extinguieron el fuego que amenazaba sus casas desatendiendo las órdenes de desalojo de las autoridades. Este episodio no es anecdótico pues ha sucedido en muchos lugares y es una prueba más de que la fragmentación de recursos y responsabilidades ha resultado carísimo, ineficaz y en algunos casos mortífero. Que las leyes y ordenanzas «ecologistas, resilientes y sostenibles» incidan en la proliferación de los fuegos es probablemente falso puesto que la mayoría son intencionados y, por consiguiente, también es falso que se deban al cambio climático. Pero que no ayudan en la prevención es un hecho contrastable en el campo donde, por embrolló legal, incompetencia burocrática e intereses espurios ya señalados, han desaparecido los cortafuegos y el desbroce y limpia de los montes. Además, los incendios que padecemos estos días exponen claramente y con crudeza las limitaciones de las autonomías y la descoordinación entre estas y el gobierno central, lo que supone mayores costos y menor eficacia.

ALLÁ VAN LEYES DONDE QUIEREN REYES

Cortafuegos de los tiempos del ICONA España cuenta hoy con 28 millones de hectáreas de territorio forestal. Para su regulación legal sobre la propiedad, conservación y mejora está la Ley de Montes 21/2015, de 20 de julio, por la que se modifica la Ley 43/2003, de 21 de noviembre. Además, hay otras tantas autonómicas más o menos redundantes de la nacional. Y, por si fuera poco, conforme a lo que dispone el artículo 29.2. de la mencionada Ley de Montes, el ministerio competente en materia de política forestal, en la actualidad el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO), es quien lleva a cabo la “Estrategia Forestal Española horizonte 2050” (EFE). Así, dicha estrategia fue aprobada mediante acuerdo del Consejo de ministros denominándola EFE 2022-2032 donde se establecen un total de 289 medidas, de las cuales 86 se consideran de carácter prioritario (prácticamente una tercera parte del total) para “remediar los retos del abandono forestal, incendios, enfermedades y plagas”. Su presupuesto total provisional (sin tener en cuenta las aportaciones a realizar por las comunidades autónomas y otras administraciones con competencia en materia forestal) estimado para el primer decenio de aplicación del PFE (2022-2032) es de €2.625 millones.

Pero con la EFE no acaban los chiringuitos montados por el gobierno de Sánchez. También dentro del inmenso (MITECO), se encuentra la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación (DGBBD) donde se añade la Subdirección General de Política Forestal y Lucha contra la Desertificación (SGPFLD). Asimismo, dentro del exorbitante MITECO se encuentra la Dirección General de Desarrollo Rural, Innovación y Política Forestal (DGDRIPF) que dicen que se dedica a «diseñar estrategias y coordinar políticas relacionadas con el desarrollo rural, la innovación y la política forestal».

Por supuesto todos estos engendros burocráticos que sirven para colocar amigos, sobre todo amigas pues todos los dirigen jóvenes mujeres ingenieras que solo han trabajado en las administraciones del estado, dedicados a contratar generalmente sin concursos y a enredar y dificultar la vida de los campesinos y ganaderos con trámites inanes y contradictorios, justifican su inanidad oficinesca sobre las retahílas 2030 de “Gestión forestal sostenible”, “Ecosistemas y Biodiversidad” del “Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia”, etc. Pues bien, como ha quedado demostrado por esta profusión de incendios, ni los ayuntamientos, ni las CCAA, ni mucho menos el gobierno central que a la postre es quien tiene la mayor responsabilidad, han realizado la LABOR DE PREVENCIÓN de incendios como denuncian los vecinos damnificados. Esta estafa seudoecologista, dispendiosa e inútil, dictatorial y burocrática, que prohíbe cortar un árbol en los espacios protegidos (hasta 150.000 euros de multa) que ni limpia ni deja limpiar el monte, que humaniza a los animales como si fueran personajes de Disney, que burocratiza, castiga y presupuesta mientras cobra de lobbies de renovables y de empresas «reconstructoras», está causando enormes desgracias a España y, por ende, a los españoles.

Concluir que la DIABÓLICA ALIANZA en la que está comprometida de hoz y coz el gobierno de Pedro Sánchez y sus aliados, con su pleitesía al Partido Comunista de China, su sumisión al régimen de Rabat, su antitrumpismo zafio, su entrega al chantaje de los nacionalistas supremacistas y golpistas catalanes y vascos, su bulimia tributaria convertida en incautación para el despilfarro clientelar que nos empobrece y adeuda, su dictatorial acaparamiento sectario de instituciones y empresas, su estrategia de difamar y condenar socialmente a quienes cuestionan sus decisiones, su corrupción sistémica y sistematizada del PSOE y el entono familiar de Sánchez que lo incrimina al menos moralmente, su disimulada estrategia de forzar un estado de desasosiego para justificar un o yo o el caos y aprobar una Ley Habilitante para el remedio de las necesidades del Pueblo como hicieron Chavez y Hitler, integran una calamidad para España y los españoles de tal magnitud que los parches reformistas, las promesas de derogar todas las leyes sanchistas, solo prolongarían la decadencia de un régimen; el Estado de las Autonomías que de implícitamente federal, se ha convertido en un festín pantagruélico confederal con los cupos vascos y navarros más el de facto de Cataluña recibiendo recursos del resto de regiones, cuando por su nivel de renta deberían aportar, más las 41 diputaciones provinciales y los 8.000 ayuntamientos que establecen una estructura de privilegios territoriales sostenida por el chantaje y la corrupción clientelar.

Estamos ante el colapso de la nación española arrasada por la felonía, el nepotismo, el clientelismo partitocrático, la desigualdad, los privilegios, el despilfarro y la corrupción. Un colapso tal no puede evitarse con paños calientes, con un cambio de gobierno más y ni siquiera con la derogación de todas las infames leyes del sanchismo. Es hora de plantearse la imprescindible reforma radical de la Constitución de 1978. Es hora de devolver la esperanza al pueblo español porque España necesita una alternativa, no una simple alternancia (ENLACE A LA PROPUESTA: UN PACTO PARA AFIANZAR EL ESTADO DE DERECHO EN ESPAÑA).

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ODIO Y ESTAFA EN ESPAÑA

Por Pablo Rojo Pablo time to read: 32 min
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