CASO FORESTALIA

EL MAYOR LASTRE PARA LA DEMOCRACIA ES LA PARTITOCRACIA

En España, la partitocracia se ha transformado en un régimen clientelista plagado de corrupción. Su progresiva implantación ha sido facilitada por el sistema electoral de listas cerradas y bloqueadas, que concentra el poder en las élites de los partidos políticos, distanciando al diputado del ciudadano. Por lo tanto, una medida correctiva esencial, si se busca aliviar los serios deterioros de la partitocracia, es modificar el actual sistema electoral para implementar un modelo mayoritario simple de una sola vuelta, donde los ciudadanos elijan a un solo representante para su circunscripción electoral.

CASO FORESTALIA: OTRA PISTA DEL CONTUBERNIO ENTRE LAS ÉLITES DEL PSOE Y EL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA

ARTÍCULOS ANTERIORES SOBRE EL CONTUBERNIO DE DIRIGENTES DEL PSOE CON LOS ZARES DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHINA

ENLACE A CHINA COLONIZA ESPAÑA

ENLACE A CHINA: EL SOCIO DEPREDADOR

El llamado «Caso Forestalia» se refiere a una investigación judicial y policial sobre presuntas irregularidades en la concesión de licencias para proyectos de energías renovables en España. La implicación de José Luis Rodríguez Zapatero, del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, del ministro de Industria Jordi Hereu y la conexión con China, se centran en el papel de mediación del Gobierno de Pedro Sánchez en acuerdos comerciales estratégicos que ahora están bajo sospecha por tráfico de influencias y corrupción.

Forestalia es un conglomerado que suma cerca de mil empresas con sedes en Zaragoza y Madrid. Todas están subordinadas a la matriz incluida la multinacional Levitec y el grupo Nearco, grupo que administra buena parte de las plantas de renovables, algunas de ellas bajo investigación judicial. La propiedad mayoritaria del grupo Forestalia la ostenta Fernando Rivas Samper. En mayo de 2024, Forestalia firmó una alianza estratégica con CGE (China Green Electricity, vinculada al gigante CATL) con una inversión superior a los 1.000 millones de euros para la instalación del mayor sistema de autoconsumo industrial de España que garantizará el suministro eléctrico para la producción de baterías de CATL y Stellantis. A la firma de este acuerdo acudieron como invitados de honor los ministros José Manuel Albares y Jordi Hereu. Meses más tarde, Pedro Sánchez se reunió en China con el presidente de CATL, con quien Forestalia había firmado su alianza. Antes de acabar ese año, el presidente del Gobierno recibió a ese empresario chino en la Moncloa, a quien EEUU vincula al espionaje militar de Pekín.

Gracias a la difusión de una imagen de empresa «sostenible y verde» que corresponde a un claro «greenwashing» (lavado verde), junto con una estrategia consistente en infiltrarse en las instituciones con potestad en el medio ambiente y la energía, las empresas de Rivas Samper han logrado pingues beneficios gracias a la obtención de permisos y subvenciones que les han permitido erigir plantas de generación de energía eólica y fotovoltaica en España, sobre todo en Teruel y Zaragoza. Así, según las investigaciones de la Guardia Civil, se infiltraron en el gobierno del PSOE en Aragón y untaron al exconsejero de Medio Ambiente, Joaquín Aurelio Olona Blasco. A la vez, se metieron en el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) y compraron, entre otras, la voluntad del exdirector y militante del PSOE, Jesús Lobera para que manipulara procedimientos técnicos y presionara a funcionarios para falsificar y aprobar informes de impacto ambiental de los proyectos del grupo en Aragón.

Asimismo, la Benemérita ha descubierto que, para obtener la aprobación de plantas eólicas y fotovoltaicas y subvenciones, Forestalia compró con millones de euros las voluntades del exsubdirector de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio de Transición Ecológica en los infaustos tiempos de Teresa Ribera, Eugenio Domínguez, de su esposa Montserrat Heredero, de los hermanos Alberto y Eduardo Pérez Águeda; y del notario Javier de Lucas Cadenas. En la vorágine de mordidas para obtener grandes beneficios infectos, Forestalia compró las voluntades del director de la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), Vicente Fernández y de la “fontanera del PSOE«, Leire Díez, al tiempo que transfería peculio a Servinabar, la empresa constructora sometida a investigación por corrupción de la familia Sumelzo y del exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán.

Mediación de Zapatero: Diversas fuentes han señalado al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero a través de su «Lobby» porchino Gate Center como el facilitador del acuerdo de Forestalia con China Green Electricity y de la entrada en España de las empresas vinculadas al Partido Comunista de China. Es el caso de la incursión de CATL, el líder mundial en baterías para vehículos eléctricos, quien construye junto a Stellantis una gigafactoría en Figueruelas (Zaragoza), con una inversión conjunta de 4.100 millones de euros. La planta, operativa a finales de 2026, se especializará en celdas LFP (litio ferrofosfato) y producirá 50 GWh anuales. Así Zapatero y su Gate Center se consolidan como facilitadores de la entrada y negocios para sus clientes chinos en España.

Detalles de la implicación política:

Presunta manipulación de licencias: Se investiga si ex-altos cargos del Ministerio de Transición Ecológica agilizaron declaraciones de impacto ambiental para favorecer a Forestalia. Así, los investigadores consideran al exsubdirector de Evaluación Ambiental de dicho Ministerio, Eugenio Domínguez, clave para que la empresa consiguiera las licencias que se negaban a otros promotores. Sospechan que Domínguez, durante la etapa de Teresa Ribera, también aceleraba sus proyectos en detrimento de otros. La firma de Fernando Samper obtuvo el visto bueno para el Parque Eólico Teruel Clúster Maestrazgo a través de un procedimiento insólito en julio de 2024, un año antes de que se rechazara el expediente de Matarraña, a pesar de que Green Capital había iniciado los trámites cinco meses antes.

Ofensiva parlamentaria: El PP ha registrado más de 30 preguntas en el Congreso dirigidas al Gobierno, exigiendo explicaciones sobre por qué Albares y Hereu «apadrinaron» contratos de una empresa que estaba siendo rastreada por la Guardia Civil.

Conflictos de intereses: Se examina si el Gobierno presidido por Pedro Sánchez utilizó su influencia diplomática para favorecer intereses privados de Forestalia en el mercado asiático a cambio de contraprestaciones políticas o económicas.

En abril de 2026, la macrocausa judicial y política del «Caso Forestalia» que investiga presuntas irregularidades administrativas, corrupción y delitos medioambientales en la tramitación de grandes parques eólicos y fotovoltaicos por la empresa Forestalia por supuestos de trato de favor, pagos a excargos y daño al territorio, afectando a la credibilidad de la transición energética, sigue abierta bajo secreto del sumario en algunas de sus piezas. Al mismo tiempo, China sigue colonizando España.

“SECRETOS” DE LA ASOCIACIÓN ESTRATÉGICA INTEGRAL ENTRE CHINA Y ESPAÑA

Tras el aterrizaje de Pedro Sánchez en Pekín el viernes 11 de abril de 2025, escribió en las redes sociales el siguiente mensaje: «España y China celebran este año el 20 aniversario de su asociación estratégica integral. Con el presidente Xi Jinping, he abordado el nuevo impulso que hoy damos a esa asociación, con la mirada puesta en el desarrollo de unas relaciones equilibradas y mutuamente beneficiosas y en el acercamiento entre nuestras sociedades».

Resulta sorprendente que este mensaje de Sánchez apenas haya transcendido en los medios ni en las redes, mientras que las críticas al viaje se concentran en la inconveniencia de esta visita a China en los tiempos revueltos de la guerra de aranceles. De esta suerte, se deduce que la asociación estratégica integral con China firmado por J.L. Rodríguez Zapatero y Hu Jintao en 2005, es conveniente para los españoles. Intrigado por este consenso inicié una “encuesta” entre los amigos con la siguiente pregunta: ¿Puedes decirme que sabes respecto a la asociación estratégica integral entre España y China? La respuesta de la mayoría fue que no tenía idea. En realidad, yo tampoco sabía gran cosa al respecto, pero el mensaje de Sánchez despertó a mi gato curioso que se puso a indagar sobre lo que se cuece en esa asociación estratégica.

NB 13/07/2025.

El Ministerio del Interior del gobierno de España ha renovado la adjudicación de contratos por 12,3 millones de euros a la multinacional china Huawei, para la gestión del almacenamiento de las escuchas telefónicas judiciales, mediante los servidores OceanStor 6800 V5. Los contratos conciertan la custodia digital del resultado de las interceptaciones ordenadas por jueces y fiscales, y se enmarca en los procesos habituales gestionados por la Dirección General de Racionalización y Centralización de la Contratación. Este sistema sirve de soporte para conservar y clasificar las comunicaciones interceptadas legalmente por las fuerzas de seguridad del Estado, en cumplimiento de las Guías de Seguridad TIC elaboradas por el Centro Criptológico Nacional (CCN-STIC) y los requisitos del Esquema Nacional de Seguridad.

La relación entre el gobierno de España con Huawei viene de lejos, de cuando José Luis Rodríguez Zapatero era presidente del gobierno de España junto con su entonces director de Seguridad Nacional, Segundo Martínez quien, oh casualidad, es el actual director de seguridad en Huawei. Ambos implantaron los sistemas de la multinacional china en el esquema Sitel, algo que provocó entonces gran inquietud en la cúpula de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

Nadie en todo el espectro OTAN utiliza productos de la marca china para las áreas más sensibles de la seguridad y la defensa. Excepto España… La empresa china está incluida en la lista del Ministerio de Defensa de Estados Unidos como una compañía militar china, que opera directamente bajo las órdenes del Partido Comunista de China. Fuente: The Epoch Times España.

La Ley de Inteligencia Nacional de China, aprobada en 2017, establece de forma explícita que todas las empresas del país están obligadas a colaborar con los servicios de espionaje, y a mantener en secreto esa colaboración.

¿Qué implican estos contratos?

– Riesgos de espionaje e interferencias por parte del gobierno chino.

– Posible acceso a información reservada sobre procesos judiciales.

– Vulneración de la cadena de custodia de pruebas.

– Cesión de soberanía tecnológica y jurídica al régimen dictatorial de China.

Y lo más grave: con premeditación y alevosía del Gobierno de España presidido por Pedro Sánchez.

La asociación estratégica integral entre España y China fue ratificada en 2005. Y aunque no se divulgó, su primer objetivo fue finiquitar el embargo europeo de armas a China. Su principal impulsor fue Moratinos quien meses antes concedió a China créditos por millones de dólares para, por ejemplo, financiar equipamiento médico hospitalario. Como lo leen y pueden consultar en el BOE.

Al mismo tiempo, se puso en marcha un lobby prochino encabezado por el abogado pontevedrés, Xulio Ríos Paredes, con la imprescindible colaboración de la embajada de China. Dicho lobby fue justificado mediante los típicos tópicos de colaboración en materia «comercial, cultural y hasta «humana«», humana con la dictadura comunista más implacable y sanguinaria de la historia. Así, desde 2005 hasta hoy, este lobby se ha ampliado y consolidado como un pulpo de potentes tentáculos como el Observatorio de la Política China, ChinaLink (Chinalink ESG, es un fondo del PCC y Hygreen Energy), Casa Asia, Centro Cultural Chino en España, Red Navarra de Estudios Chinos y, sobre todo, el Gate Center que Zapatero fundó junto al empresario Du Fangyong en 2022.

Ciertamente, la intensa actividad lobbistica y propagandística del amigo de Zapatero, Xulio Ríos durante los últimos 20 años es abrumadora, aunque poco reseñada por los medios. Sin embargo, las claves de los intereses que defienden estos instrumentos lobbísticos impulsados y patrocinados por el Partido Comunista de China, está plasmada en el reciente ensayo de Xulio Ríos “China y España: ¿un futuro compartido?. Enfoques sobre la Asociación Estratégica Integral (2005-2025)” compendio que, naturalmente, está prologado por José Luís Rodríguez Zapatero.

La cuestión de cajón ante este formidable entramado lobístico a favor de China es verificar las contrapartidas que los españoles hemos logrado durante estos dos decenios asociación estratégica con la China comunista, por ejemplo, sobre el número de empresas privadas españolas establecidas en China (solo pueden constituirse con más del 50% de participación del gobierno chino) y su influencia económica. Con apenas 50 empresas es obvio que la influencia es nula. La pública Indra hace de monosabio y Telefónica Tech de peón de brega, el resto son sucursales comerciales con alguna disfrazada de tecnológica.

Por otro lado, las exportaciones de España a China se concentran en el sector agroalimentario y llevan descendiendo desde 2020. La descompensación comercial a favor de China es abrumadora. Así, en 2024 las importaciones desde el gigante asiático sumaron 45.174 millones de euros, mientras que las exportaciones españolas apenas alcanzaron los 7.465 millones, lo que equivale a una tasa de cobertura del 16,5%. Este desequilibrio se traduce en un déficit de 37.709 millones de euros, el más alto en la historia reciente y que representa casi el 94% del déficit comercial total de España.

Ante los mencionados datos, resulta grosero, si no conociéramos el percal, que en el resumen de los resultados del viaje, Sánchez afirme que su objetivo es «equilibrar la relación económica y comercial entre España y China» a través de un «nuevo plan de acción» que se resume en el deseo de aminorar los impedimentos a la exportación de productos sanitarios y cosméticos, nebulosos acuerdos de cooperación en ciencia, innovación, tecnología, educación y cinematografía, más dos nuevos protocolos de exportación en el ámbito agrícola y ganadero que abarcan el sector del porcino y las cerezas. Como lo leen, las cerezas cuyo precio en el mercado nacional es notablemente alto y cuya factible exportación en 2024 significaron 5.004.938 toneladas, por un valor de 7.379.203 euros. Menos mal que esas supuestas exportaciones a China serán humo por cuanto las chilenas son imbatibles en precio, de lo contrario adquirirlas en España será un lujo.

Podría concluir resumiendo la obviedad de que los beneficiarios de la “asociación estratégica integral” con China durante estos 20 años es China y sus obedientes lobbies que coordina lucrosamente J.L. Rodríguez Zapatero. Sin embargo, el “Something is rotten in the state of Denmark” me lleva a sospechar que algo más se está cociendo en este contubernio. Me refiero a las barreras administrativas que frenan las concesiones de explotación de las tierras raras de España. Y es que la sombra de China Rare Earth es alargada.